A Cochabamba me voy

Origen: Samaipata (10:00h)           
Destino: Villa Tunari (20:00h) 
Km: 468.9         Tiempo: 8:00      Consumo: 4.8 l/100Km
Alojamiento: Hotel Copacabana 80 BOB

No me gustaba el plan de darme la vuelta. En la gasolinera me dijeron que estaba dando un rodeo importante. Google me dice 11h para hacer algo más de 600km mientras que por la vieja me dice 3 horas menos. Es asfalto, seguro que le puedo recortar algo mientras que por el otro lado estoy a expensas del paso de las obras. Va, si ayer decidiste ir por la nueva, deja de hacer el ganso y ves por la nueva!

Me había marcado dos horas hasta llegar a Santa Cruz y si iba cumpliendo los plazos llegaba de día a Cochabamba. Santa Cruz esta organizada en anillos, con lo que si la bordeo por el exterior no habrá mucho caos. Esa teoría y con ella la esperanza de llegar de día a Cochabamba se fue al traste por dos razones. La primera, que en el anillo exterior es zona de mercado, de mototaxi y de todo el jaleo que esto conlleva. La segunda, que el GPS decidió que tenía que llegar a un anillo interior par “bordear” la ciudad.

De Santa Cruz sale una interminable recta que es la nueva carretera a Cochabamba, la RN4. El día se pone feo, hace mucho aire y voy bordeando unas enormes nubes grises. Se nota que he vuelto a la zona más tropical y a pesar del aire el calor y la humedad son notables. Pese a ser asfaltada, no voy tan rápido como me gustaría y es que hay bastante tráfico. Mucho camión y lo que es peor mucha combi (furgoneta de pasajeros) que adelanta en las situaciones más increíbles. Aún así, armado de paciencia, voy sorteando vehículos y avanzando lo más rápido que puedo.

Son las 18h cuando llego a Villa Tunari. Han sido 300km de recta y aquí empieza la zona de curvas más bonita del día. Me quedan 2 horas de luz y 160km hasta Cochabamba que se suelen hacer en unas 3 horas. Llegaré de noche a Cochabamba, pero llegaré! Empiezo a subir y la carretera, comparada con los tedioso 300km hasta aquí, es una maravilla. Curvas en medio de la selva más húmeda. Después de 15km decido que no, que no vale la pena perderme lo mejor del día por llegar a Cochabamba y que ya no va de un día. Mejor me doy la vuelta, duermo en Villa Tunari y mañana disfruto de día de estos 160km.

Aunque me cueste saber que día de la semana es, es sábado y el resto de mortales no lo han olvidado. Encontrar alojamiento en Villa Tunari no es fácil y no es por falta de sitios, es que la mayoría están completos o se van totalmente de presupuesto para lo que ofrecen. Estoy aburrido de tanto pollo, pero mientras busca donde dormir he visto varios restaurantes con pescado a la parrilla. Es pescado de río, que no me gusta nada en Europa, pero los de aquí son mucho más sabrosos, así que me voy directo. Hacía más de un mes que no comía pescado, que ganas tenía!