San Alberto

Origen: San Gil (09:42h)           
Destino: San Alberto (18:28h)
Km: 243.9         Tiempo: 5:26     Consumo: 5.0 l/100Km
Alojamiento: Hotel Nechi 40000 COP

Los días pasan y cada vez tengo más la sensación de que estoy viendo pocas cosas. Colombia es un país hermoso, pero quizás le falte ese golpe espectacular que me da dos mil fotos chulas. O quizás soy yo que abrumado por su belleza constante ya no veo paisajes que me llamen la atención más que el día anterior. Con la intención de cambiar esta rutina, hoy nos desviaremos de la ruta para llegar a la cascada de Juan Curi.

La cascada está a unos 45 minutos (30 km) de San Gil. La primera mitad del camino es una carretera espectacular para ir en moto. La segunda mitad está en obras y por tanto hay muchos trozos levantados, algunos con bastante arena. En la base de las cascadas hay un restaurante con parking donde compras la entrada al parque (8000 COP) con la opción de contratar también un rappel por la cascada (45000). La cascada tiene una caída de 130 metros y en la base hay un pozo donde bañarse, pero parece que hoy no va a ser mi día. La municipalidad se reunió ayer para evaluar un derrumbe y han prohibido el acceso.

Después de volver a San Gil, hay que volver a retomar la 45A rumbo Bucaramanga. La idea es llegar lo más cerca de Mompos posible. A mitad de camino entre San Gil y Bicaramanga está el cañón del Chicamocha. En él se puede hacer parapente, disfrutar del parque de atracciones o simplemente parar en uno de los miradores a comer una piña con una pitahaya y, si tienes suerte y vas en época, una paperina de hormigas culonas.

Una vez atravesada Bucaramanga (es sorprendente que no tenga variante!) el ambiente cambia. Las motos vuelven a dominar abusivamente las  calles, el clima es más húmedo y cálido y el aire es más dulzón. La carretera sigue revirada, con bastantes camiones y muy bonita para ir en moto. San Alberto no tiene nada especial, pero un sábado por la noche hay mucho ambiente, tanto en carretera que lo atraviesa, llena de discotecas y salones de billar, como en el “malecón”, lleno de restaurantes de comida rápida.