Jodhpur

Origen: Bikaner (6:30h)           
Destino: Jodhpur (13:15h) 
Km: 236.0         Tiempo: 6:06     
Alojamiento: Jodhpur Heritage Haweli 900 INR

Hasta ahora no he cumplido el plan original en ninguno de mis viajes en moto. Este no iba a ser una excepción. La idea era llegar hasta Jaisalmer, en medio del desierto del Thar y ya casi tocando a Pakistan, pero las horas hábiles para conducir estan haciendo mella en tan magnos objetivos y hay que sacrificar los dos días previstos en el desierto para asegurar los grandes objetivos del viaje: tigres y, sobretodo, el Taj Mahal.

Salimos pronto, aunque algo menos esta vez, rumbo a Jodhpur, la ciudad azul de la India, pero antes, de camino, hay parada obligada en el templo Karni Mata, conocido como el templo de las ratas. Unas seiscientas poblan el templo y son los descendientes de Yama, dios de la muerte hindú. Fueron convertidas en ratas por Karni Mata, encarnación de Durga, al no querer Yama resucitar a su hijo ahogado. Entre todas estas seis cientas, hay tres que se dejan ver muy poco y por eso son consideradas las mas sagradas y que mayor fortuna traen a quien logran verlas: las blancas; nosotros nos conformamos con las bendiciones de sus hermanas pardas, no se han dejado ver hoy.

No hay nada mas interesante por el camino, asi que nos salimos de la ruta principal pillando una carretera terciaria que sobre el GPS daba hasta algo de miedo. Al final ha resultado una carretera con muy buen asfalto que ha hecho del dia de hoy el más aburrido hasta el momento! Por suerte las alternativas próximas esta carrtera eran mucho más divertidas y hemos podido poner las Royal a prueba por arena y tierra.

Yo quería venir a Jodhpur por ser la ciudad azul, el Chauen indio, pero lo que realmente me ha impactado ha sido la fortaleza de Mehrangarh. Se erije imponent en lo alto de un precipicio coronando la ciudad y las 600 INR que valen la entrada bien las vale: su museo, sus preciosos acabados y celestinas, las vistas sobre la ciudad… no te lo puedes perder!

 

Bikaner

Origen: Mandawa (6:06h)           
Destino: Bikaner (12:13h) 
Km: 236.0         Tiempo: 6:06     
Alojamiento: Tanisha Heritage Haweli 1500 INR

Este está siendo un viaje muy diferente a todos los otros. No es que vaya acompañado cuando el resto han sido mayormente en solitario. No es que esté levantandome a las 5:00 para evitar las horas de máximo calor. No es que no vaya con Paraguacu u otra de mis motos. O igual sí, igual es un poco de todo eso pero creo que lo más marca la diferencia es la Royal Enfield en la que voy montado. Es un hierro, antigua, de carburación, con unos amortiguadores que te dejas el culo en cada bache, pero es noble y divertidísma. Me imagino como Ted Simon a lomos de su Triumph Tiger 100 rodando por “carreteras” minusculas de tierra y arena, aunque seguramente yo estoy pillando mucho más “asfalto”.

Las principales del Rajasthan son un horror para recorrer con la Royal. Rectas y anchas son soporiferas a partir de las 11 cuando la sensación térmica sube por encima de los 43°C y el aire quema al respirar. En cambio las carreteras secundarias son una gozada. Prácticamente desiertas, con un asfalto medio roto y parcialmente comidas por la arena, van trazando un entramado laberintíco que no siempre aparece en el GPS y mucho menos en el mapa. Hay tramos exigentues fisicamente, sobretodo aquellos más cercanos a los pueblos, donde la arena se ha comido totalmente el asfalto pero son esos tramos, los más próximos a los pueblos, los que tambien te dejan la imagen colorida de los vividos  rojos, violetas, verdes o azules de los saris. Y es que otra cosa no, pero la India es color por muy topicazo que suene.

El destino de hoy es Bikaner, a las puertas del desierto del Thar, y no podemos llegar a mejor hora para atravesarlo! Un mercancias cruza la ciudad antigua, rumbo a nuesto hotel, y el caos de tráfico que genera bajar la barrera del paso a nivel me saca una sonrisa. Y es que otra cosa no, pero la India es un tráfico caótico por muy topicazo que suene.

En Bikaner visita al fuerte Junagarh y al templo Jain de Bhandasar. Mañana cambio de planes! Que es un viaje donde se cumpla el planning original? Pues eso, que visto las horas útiles de moto y lo justo del calendario, toca renunciar a Jaisalmer y tirar directo a Jodhpur y así de camino podemos parar a ver el templo de Karni Mata

 

Mandawa

Origen: Delhi (5:55h)           
Destino: Mandawa (13:20h) 
Km: 263.0         Tiempo: 7:12     
Alojamiento: Hostel Shahi Palace 1800 INR

Con la consigna de evitar las horas de máximo sol, más por las Royal que por nosotros, madrugo lo que no he hecho en ningun viaje: no son las 5 y ya estoy en pie y con las alforjas listas. El sol empieza a puntar cuando nos ponemos en marcha, hace fresquito y las calles son todas para nostros, nada que ver con el Delhi de estos dos días. Como siempre, salir de las ciudades me cuesta más de la cuenta y en una ciudad tan grande com ésta aún más!

Ya a las afueras de Delhi el tema se pone interesante: no se si es que mi Garmin cada vez sabe más lo que me gusta o que las alternativas por aquí son escasas, pero dejamos las carreteras “principales” para avanzar entre campos y atravesando pequeños poblados. El ritmo no es muy alto, algunos trozos sin asfaltar y muchisimos rompemuelles que te hacen volar a ti y a tu equipaje: ni una hora fuera de Delhi y la botella de agua ha escapado por segunda vez de su prision atada a la bolsa trasera para campar libremente en alguna cuneta. No sería la única; un poco más tarde una de las garrafas de aceite sigue su camino y se queda en algún bache.

A partir de las 11 el calor aprieta y se hace muy pesado rodar, más aún para las Royal que a este ritmo no tengo claro que nos duren las dos semanas. Por suerte faltan solo 120km a Mandawa, un último apreton y estamos. Cruzamos Jhunjhunu, el pueblo principal de la zona, a 20km de Mandawa, y no tiene muy buena pinta, en menudo sitio vamos a parar!

Pero una vez en Mandawa, la cosa cambia. Nos instalamos en un Hotel chulísimo que Miquel ha encontrado en booking muy bien de precio. Decidimos comer en él y así darnos una ducha primero y una siesta después antes de recorrer el pueblo. El pueblo en su día debió ser una zona de dinero. Esta llena de havelis, mansiones de familias adineradas con un alto valor artístico tanto por su arquitectura como por sus pintas que llenan sus paredes con imagenes de los diferentes dioses hindús o de situaciones cotidianas. Segun el “guía” que nos encontró por la calle, muchos de ellos hacían de fumaderos de opio hasta su prohibición. Ahora sus propietarios emigraron a Delhi, Bombai y otras zonas más prosperas y estas mansiones cayeron desuso. Algunas se estan restaurando y convirtiendo en hoteles y la verdad que vale la pena pasarse por ellos.

Delhi

Aunque las ganas de empezar la ruta son grandes, un dia en Delhi para empezar a adaptarse a la India y probar un poco más las motos no es mala idea. Se puede ver Delhi en un día? Seguramente no, pero nuestro día ha sido bastante completo!

Despues de un desayuno decente, subimos en nuestras Royal para ir hacia el Fuerte Rojo: la mía arranca a la primera, la de Miquel no desembraga y se cala a la que pone marcha; una vez, dos veces y a la tercera el embrague si coje y podemos empezar marcha. Vamos por vias principales y a pesar del tráfico en poco más de 20 minutos estamos ahí.

Sin haber leído demasiado sobre él, nos conformamos con la foto desde fuera y decidimos adentrarnos a pie por Old Delhi. Camino al Chandni Chowk nos cruzamos con templos hinduistas, con un monton de capillitas, una para cada dios, donde llevar ofrendas; sijes y mezquitas. Ya en Chandni Chowk, uno de los mercados más antiguos de Delhi, destaca el mercado de especies. Con infinidad de callejuelas que salen de la via principal, sus olres y especies en suspension sirven de barrera al extranjero, impidiendole practicamente respirar para que no salga de la via principal. Desisitimos de callejear por aquí y ponemos rumbo a la Jama Masjid, la mezquita que refleja el mundo. Llegamos en plena hora de oración, con lo que la subida a la torre (121 escalones) esta cerrada. Va a ser la una y el hambre o más bien las ganas de sentarnos en algun sitio fresco nos hace tirar de guía para encontrar un sitio de buena comida local, picante como ella sola! Barriga llena, corazón contento! Asi que pillamos un tuk-tuk que nos lleve al parking donde tenemos las motos y por lo siguiente en la lista para ver.

Rumbo a Gurdwara Bangla Sahib, el GPS decide que nos falta emoción y que uno no puede deir que ha ido en moto por la India si no se ha cruzado Old Delhi a lomos de una. Si a pie es caotico, con la moto es aún más complicado. Choco con no menos de 5 bicis, motos y tuk-tuks, aunque el golpe se lo llevan los hierros de las maletas asi que hago como si nada y tiro para adelante. Despues de una hora y de habernos saltado alguna indicación ya que la calle que tocaba aún era más estrecha que por donde ibamos, estamos de nuevo en el punto de salida: el Fuerte Rojo!

Desistimos de las dos primeras paradas y nos vamos a por la Puerta de la India, un must en todas las guías, un truño que te puedes saltar en una visita corta a Delhi. De ahí, deshidratados por el calor, ponemos rumbo a la Tumba de Humayun, el broche perfecto para relajarse contemplando la puesta de sol despues de un día intenso por las calles de Delhi.

Rumbo al Rajasthan

Origen: Barcelona (16:40h)           
Destino: Delhi (15:06h +1) 
Km: 13.9         Tiempo: 0:58     Track [Pendiente]
Alojamiento: Moustache Hostel Delhi 447 INR

Estaba cantado! Hace tiempo se me metió en la cabeza ver las siete maravillas del mundo. Después de haber tachado el Coliseo este verano camino al Mar Negro y Petra en navidades después de descartar hacerla en ese mismo viaje por tener que cruzar Siria, sólo quedaba el Taj Mahal.

India tiene muchos atractivos para hacerla en moto y mi idea original era alquilar una Royal Enfield y hacer los pasos más altos del mundo. El problema es que sólo suelen estar abiertos los meses de verano, Agra pilla en sentido contrario y entrar en Ladakh con moto de alquiler con matrícula de Delhi es complicado. Entonces, que opciones hay para Semana Santa? Pues todos dicen que la mejor opción es el norte pero sin llegar a Ladakh, el Himachal Pradesh: carreteras de montaña con los Himalaya al fondo y buena temperatura. Por otro lado está el Rajasthan con toda la majestuosidad de sus palacios reales pero por encima de los 40°C en estas fechas, aún así, está es la ruta que se me ha metido en la cabeza!

Para contratar la moto en Delhi hay miles de opciones, pero por internet la que mejores comentarios tiene es Tony Bike Center. También me la recomendó un asiduo a la India como Juli Garzón en el pasado salón de la moto.

Las gestiones por correo fueron bastante sencillas y una vez aterrizados en Delhi hemos ido directos a por las motos. Armaros de paciencia, nos ha llevado unas 4 horas para llenar el papeleo (y eso que habíamos enviado antes la documentación), revisar las motos, cargarlas y encomendarnos a los 7 Dioses, los nuevos y los antiguos, antes de  arrancar la moto y meternos en el “caótico” tráfico indio. La verdad, me lo esperaba peor!

La ruta no está clara y hay unos puntos que bailan y cambian cada día, pero el esquema esta claro: un día en Delhi para aclimatarse y luego rumbo oeste hasta Jaisalmer, después sur hasta Udaipur para volver al este hasta Agra culminando el viaje con el Taj Mahal. Será el primer viaje con otra, espero que Paraguacu lo entienda.

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Split

Origen: Sarajevo (11:44h)           
Destino: Split (18:14h) 
Km: 265.4         Tiempo: 4:33     Consumo: 4.6 l/100Km
Alojamiento: Central Luxury Rooms Izidor 57,80 EUR

Después de una visita rápida al centro de Sarajevo para verlo de día pongo a Croacia. Solucionados los problemas con el GPS intentaremos que la ruta sea algo más divertida que ayer. No es difícil, Bosnia, sin grandes alturas, es bien montañosa y las carreteras en general están en un estado más que decente para disfrutar del día. 

No me resigno a irme de Bosnia sin hacer alguna pista, así que cuando veo una que se adentra en las montañas a mi derecha y compruebo por el GPS que va a parar a la misma carretera por la que he de ir, no lo dudo y me meto por ella. No llevaba ni dos kilómetros de pista cuando, después de parar a echar una foto, veo que las pinzas de freno delantero no están sucias como el resto de la horquilla si no que tienen un brillo sospechoso. He reventado la horquilla y ambas barras regaliman aceite cayendo directamente en la pinza de freno. Ante este panorama, me doy media vuelta y vuelvo al asfalto intentando utilizar el freno delantero lo menos posible. 

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Cuando aún creía que me faltaba un buen rato para entrar en Croacia, es tomar una curva y encontrarme de lleno en la frontera. Me faltan dos horas hasta Split y (creo) hay un ferry que sale a las 20h; si pillo la autopista llego al ferry y dado el estado del tren delantero no es un mal plan. He leído muy malas críticas de los ferrys croatas hacia Italia así que la idea es pillar cabina que total son 20€ más. Cómo no estoy seguro de poderla pillar si compro el billete en ventanilla a última hora y luego hacer el upgrade en el mismo barco es bastante más caro (o así fue en el de Bari – Igoumenitsa) paro en un área de servicio para comprarlo por internet. Listo! Espera! Que la confirmación del billete dice que es para mañana martes! He puesto en el buscador la fecha de hoy, estoy seguro! Pues hoy no hay ferry desde Split y la web me ha dado el del martes y yo he confirmado sin mirar. El lunes es desde Dubrovnic. No hay otra, pasaremos un día en Split, pero si lo llego a saber no pillo la autopista.

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Split está llena de turistas y eso se nota en los precios y en lo agobiante que puede resultar pasear por los alrededores del palacio Diocleciano, el centro histórico. Aún así, perderse por sus callejuelas o sentarse a leer un rato en los escalones del palacio es altamente recomendable.

Sarajevo

Origen: Majdanpek (10:53h)           
Destino: Sarajevo (19:13h) 
Km: 480.1         Tiempo: 7:10     Consumo: 4.8 l/100Km
Alojamiento: Hotel Astra Garni 100,50 BAM

Tengo dos días para llegar a Split y pillar el ferry a Ancona. No son muchos kilómetros, apenas unos 750, pero la estimación que hace google son unas 15 horas con lo que la idea es tirar lo más recto posible. Cargo la moto y me pongo en marcha mientras el GPS carga la ruta programada en el ordenador. Error: no se puede calcular la ruta. Ya estamos, si añadí los mapas de Bosnia que me faltaban! Pues resulta que los mapas bajados de openstreetmaps para los Balcanes tienen el mismo nombre genérico que otro que ya tenía descargados y eran de otra región y aunque en el ordenador si se había actualizado a la hora de transferirlos al GPS no ha detectado que eran diferentes y no los ha pasado. No tengo mapas en papel, no tengo mapas ruteables en el GPS y no tengo datos para mirar google maps; hoy toca seguir los carteles por la ruta que el destino decida.

Y es así como la divertida carretera con la que me recibió Serbia queda en el recuerdo y me muevo por carreteras secundarias pero sin ningún atractivo especial. Campos, casas aisladas, montañas lejanas y algún pueblo más principal. Justo es cruzando uno de estos, en un semáforo, que veo un montón de carretas en un descampado. Es una competición! Con un formato similar a los concursos de saltos en que los caballos han de ir saltando obstáculos y gana el que lo hace en menor tiempo derribando el menor número de obstáculos, aquí las carretas tiradas por dos caballos han de pasar entre una serie de puertas sin tocarlas en el menor tiempo posible. Nunca había visto a una carreta derrapar! La verdad que es más divertido de lo que parece, pero el calor aprieta y quedan muchos kilómetros por delante. 

Sin darme cuenta estoy en la frontera con Bosnia. El paso es rápido, ni me hacen quitarme el casco, pero Bosnia tampoco pone sello en el pasaporte. Es entrar en Bosnia y la carretera se mete de lleno en las montañas haciéndose mucho más divertida.  El  plan es hacer noche cerca de Sarajevo, pero ya que el día ha sido bastante aburrido, quizás mejor hacer noche en la ciudad y así ver algo interesante. Sarajevo estuvo sitiada durante 4 años y los efectos de la guerra aún se notan 25 año después. Muchos de los edificios han maquillado los impactos de balas, pero cuando bajas la colina que te lleva al centro es fácil ver todavía muchas fachadas desconchadas por los tiros. Busco hotel céntrico y me voy a callejear por el casco antiguo. La influencia turca es evidente y el centro, construido alrededor de la plaza Baščaršija es como un bazar lleno de callejuelas donde se amontonan las tiendas de souvenirs, las teterías o  los restaurantes donde comer el típico börek turco por menos de dos euros al cambio. Hay un ambientazo para ser domingo noche y si no fuera por que no me gustan, la tentación de sentarme en una de las concurridas terrazas a fumar una sisha es grande.