San Gil

Origen: Guadalupe (09:42h)           
Destino: San Gil (17:28h) 
Km: 77.3         Tiempo: 2:17     Consumo: 5.2 l/100Km
Alojamiento: Sam's VIP Hostel 80000 COP

Una vez más ha caído un diluvio durante la noche. Además, he vuelto a pinchar; un trozo de alambre de espino me ha dejado de nuevo la rueda trasera por los suelos. He pinchado más en Colombia que en toda mi vida! Reparado el pinchazo y cargada Parguaçu, es hora de meterse en los agujeros de la quebrada.

Desde Guadalupe hay un camino que va a la quebrada, pero es tres veces más largo que el que sale de un poco más arriba, el que está a 5km del pueblo y donde hay gente que por 3000 COP te deja tener la moto techada y vigilada. Desde el alto son 15 minutos andando, pasando por una casa donde te cobran 1000 COP por persona por derecho de pase y te venden gaseosas, cervezas y almuerzo. La quebrada esta vallada con alambre de espino para que el ganado no pase, pero tu puedes pasar sin mucho problema. La quebrada es una piedra porosa con grandes agujeros, algunos comunicados entre ellos, por los que bajan aguas subterráneas convirtiéndolos en piscinas individuales. Las lluvias de anoche hace que lleven más agua de lo normal convirtiendo la piedra en un pequeño río. Al final hay una pequeña cascada y agujeros aun más profundos pero secos. El sol aprieta y el baño se agradece.

De Guadalupe hay que volver a Oiba para continuar rumbo San Gil. San Gil es la capital turística de Santander, llena de deportes de aventura por los alrededores sacando partido al cañón del Chicamocha. Cerca también esta Barichara, un pueblo que permanece inalterado desde su construcción a finales del XVIII. Igual mañana me dé para acercarme a él.

Guadalupe

Origen: Cimitarra (09:50h)           
Destino: Guadalupe (16:47h) 
Km: 195.1         Tiempo: 4:57     Consumo: 5.4 l/100Km
Alojamiento: Hotel Colonial 40000 COP

Para llegar a la Quebrada las Gachas hay varias opciones: llegar a Vélez y ahí desviarse rumbo a Contratación y luego Guadalupe; llegar a Barbosa y en Olival pillar un camino que sube directo a Guadalupe o llegar hasta Oiba y ahí girar drásticamente a la izquierda para subir a Guadalupe. La opción recomendada es la tercera. De la primera no conseguí información y la segunda pasa 30 kilómetros de pista destapada en un off-road bastante exigente y más con las continuas lluvias de esta época.

Si hasta Cimitarra la carretera estaba en muy buen estado, al poco de salir y empezar la subida a Vélez la cosa cambia. Hay muchos trozos destapados y algunos con los agujeros más grandes con lo que me he encontrado en la carretera; verdaderas piscinas de medio metro de profundidad que ocupan casi todo el ancho de la carretera; por suerte me los encuentro antes de que llegue la niebla! Cuando llegas a Barbosa la cosa mejora y la 45A es una buena carretera, bien asfaltada y ancha. Junto con la mejora de la carretera llega el empeoramiento del tiempo; un aguacero justo acabando de almorzar y una lluvia fina hasta Oiba.

El desvio a Guadalupe está poco indicado y es complicado; es un giro de casi 180º por una calle estrecha que sale a la izquierda de la carretera, con lo que la pitada del camionero que me sigue es inevitable. La carretera son unos 20Km con trozos de buen asfalto y otros destapados más alguno de obras que dejan un solo carril y lleno de barro. Unos 5 km antes de llegar a Guadalupe está la entrada a la quebrada. Hay que andar unos 15 minutos hasta ahí, pero siendo ya tarde y amenazando lluvia, mejor busco hotel y ya lo visitare mañana. Guadalupe es un bonito pueblo con casonas coloniales y una majestuosa iglesia principal. En los alrededores hay varios pozos y cascadas donde darse un bañito y refrescarse.

Hacienda Nápoles

Origen: Guatapé (10:22h)           
Destino: Cimitarra (17:23h) 
Km: 331.5         Tiempo: 5:02     Consumo: 4.8 l/100Km
Alojamiento: Hotel Ganadero 45000 COP

Para continuar hacia Santander hay dos opciones, seguir rumbo San Rafael y San Carlos o volver a buscar la autopista a Bogotá a la altura de Marinilla. Pregunto donde desayuno y me dicen que de San Carlos hasta la autopista está destapado y con lo que ha llovido por la noche puede estar bastante mal, así que a desandar un trocito para ir por la vía rápida.

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La autopista a Bogotá (60) combina zonas de doble carril con trozos de sólo uno, pero es una vía rápida sin excesivo transito. Por el camino, a la altura de Doradal, se encuentra la Hacienda Nápoles. La que en su día fue casa de Pablo Escobar, con la caída del cártel de Medellin pasó a manos del gobierno que ha creado un parque de atracciones con piscinas y atracciones y un zoológico con la mayor colonia de hipopótamos salvajes fuera de Africa. La entrada cuesta entre 35000 hasta 120000 COP en función de las zonas incluidas.

El objetivo es llegar a Barbosa, rumbo a la quebrada las Gachas. El GPS me manda por un rodeo por la 45, rumbo Santa Marta, pero la 60 sigue recta y son 100km menos. Pregunto en uno de los muchos retenes policiales que hay en las carreteras colombianas y me dicen que haga caso al GPS. La 45 a Santa Marta es una autopista en construcción; está prácticamente toda acabada pero no todos los tramos son transitables. El paisaje cambia y dejamos las montañas para atravesar inmensos planos llenos de pastos, búfalos y ganado.

En Puerto Araujo abandono la «autopista» para llegar a Cimitarra, capital ganadera de Santander, un pueblo pequeñito que ha de permitirme llegar mañana a Guadalupe.

Guatapé

Origen: Medellin (09:42h)           
Destino: Guatapé (17:36h) 
Km: 81.4         Tiempo: 2:11     Consumo: 5.0 l/100Km
Alojamiento: La Casona Hostel 50000 COP

Guatapé es uno de esos pueblos que estuvo a punto de desaparecer tras la creación de un embalse pero que un alcalde con visión convirtió en un pueblo pintoresco que hoy vive del turismo. Primero tocó ponerle unos zócalos a las viviendas y luego darle color.

Estando en El Poblado en Medellin, lo más rápido es ignorar a Google Maps y salir por el este de la ciudad, por las Palmas, rumbo al aeropuerto y después a Rionegro. La alternativa es ir a buscar la autopista Medellin – Bogota y salir a la altura de Rionegro para buscar la carretera que lleva a Guatape. Es una carretera de curvas con buen asfalto y una vista que no por ya habitual deja de ser menos espectacular.

La primera atracción es el peñón de Guatapé o piedra del Peñol. Son 220 metros de altura a los que se accede por 740 escalones excavados en la roca y que te dan una visión idílica del embalse y las islas que se han formado en él. La entrada son 18000 COP y tanto en la base como en la cima tienes opciones de restaurantes y puestos de souvenirs.

De la piedra al pueblo hay unos escasos 5 kilómetros. El pueblo es famoso por sus zócalos y su casas coloridas. Los primeros originales del principios del siglo XX y construidos para evitar que el ganado se comiera las paredes, aunque no fue hasta finales de siglo que un alcalde obligó a que todas las casas tuvieran sus zócalos. La segunda también fruto de un alcalde, que con la visión de hacer más atractivo el pueblo al turismo regalo pintura de colores a los vecinos para que decoraran sus casas.

Medellin

Origen: Manizales (13:02h)           
Destino: Medellin (19:47h) 
Km: 199.5         Tiempo: 4:32     Consumo: 4.7 l/100Km
Alojamiento: Hotel Zona A 142300 COP

Aunque el plan era hacer dos noches en Medellín ahora es sólo un punto de paso a Guatapé, de hecho, si hubiera salido a la hora ni hubiera hecho noche aquí. Para llegar desde Manizales hay un trozo de autopista de dos carriles que pronto se convierte en una vía con un carril por sentido. Hay bastantes trozos en obras aunque no hay mucho tráfico. La alternativa es ir por Neiva y Salamina. Los chicos de Café Tío Conejo me comentaron esta opción, de hecho me va mejor para llegar a Guatapé, pero saliendo con la hora tomada mejor ir por la vía principal. Medellin nos recibe con un aguacero monumental que nos hace parar un rato y ponernos a cubierto. Ahí aprovecho para preguntar por la zona donde quedarse, segura y con algo de ambiente para tomar algo; el Poblado es la opción! Es la zona alta de la ciudad, turística y con montones de hoteles, bares y restaurantes, eso sí algo carilla.

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Medellin está pasando días de mucha polución, como la mañana siguiente se dejó ver, es por eso que han aumentado los números de pico y placa (coches que no pueden circular en función del primer número de su matrícula) y estos aplican también a los vehículos extranjeros y las motos. En teoría no puedo circular más que el jueves, pero me escapé!

Manizales

Origen: Pereira (11:42h)           
Destino: Manizales (17:23h) 
Km: 166.8         Tiempo: 3:48     Consumo: 4.8 l/100Km
Alojamiento: Hotel Estelar Las Colinas 130300 COP

Por fin tengo billetes de vuelta! Después que se dispararan por la web, conseguí un precio razonable en las oficinas de LAN que hay en Pereira. Eso si, a pesar de intentar hacerlo ayer por la tarde, me toco cerrarlo esta mañana y salir a las mil.

La idea era ver lo que no vi ayer, El Valle del Cocora  y las termas de Santa Rosa de Cabal. Del primero me volví cuando apenas me quedaban 2 kilómetros para llegar por el fuerte aguacero que cayó. Hoy no llovía tanto, pero también me llovió todo el camino hasta ahí. Hasta el mirador se llega por una carretera asfaltada. De ahí sigue un camino de tierra que permite dar la vuelta y llegar al nevado Ruiz, pero con la lluvia el camino está intransitable, es un lodazal.

Totalmente empapado prefiero descartar Santa Rosa y llegar a Manizales, una ciudad más grande lo que esperaba, construida en las lomas de una montaña y con empinadas cuestas. Busco hotel por el centro y me quedo en el primero que tiene parking. Seguramente hubiera sido mucho mejor escoger otra zona como el Cable o Palermo, me hubiera ahorrado en taxis para moverme por la ciudad. A partir de Manizales quiero hacer una visita a una finca cafetera y la elegida es Tío Conejo.

La visita es cara (95000 COP), mucho más que las mas populares, pero es un concepto tanto de visita como de finca diferente. Me recogen los propietarios en el hotel a las 13:30 y de ahí vamos hacia la finca. Por el camino pasamos por la finca de unos amigos suyos que nos invitan a uchuvas (aguaymantos) y unos chupitos de diferentes aguardientes colombianos. Antes de que se complique la tarde, partimos a la finca donde pasemos por las diferentes variedades de café que tienen plantado. Después de tomar un café, vamos a la zona de secado donde descubrimos las diferentes técnicas. Tío Conejo vende el café verde directamente a tostadores y no vende un café cualquiera. Esta trayendo especies nuevas a Colombia, experimentando en diferentes tipos de secado y centrado más en la calidad que en la cantidad. El tour acaba compartiendo cena, vino y un café, aunque tienes la opción de pasarla noche en la finca.

De quedarme una noche en Manizales, van a ser finalmente tres. El domingo aprovecho la oferta de Laura y vamos en su coche, junto con sus primas, a ver el nevado Ruiz. Suerte que fuimos con el coche ya que la lluvia fue bastante intensa durante la subida. El camino hasta el primer refugio esta asfaltado, si bien el último trozo esta muy roto. Al parque se puede entrar en coche, pero una vez más, no permiten la subida en moto. La entrada son 25000 COP y solo esta permitido el acceso hasta unos pocos metros por el riesgo de erupción y es que el Ruiz es un volcán activo cuya ultima erupción fue en 1985 y que actualmente sigue expulsado ceniza. De bajada hay un hotel con unas aguas termales. Por 25000 COP puedes usar la piscina y por 200000 COP pasar la noche con media pensión.

Pereira

Origen: Armenia (11:22h)           
Destino: Pereira (16:33h) 
Km: 115.0         Tiempo: 3:26     Consumo: 5.1 l/100Km
Alojamiento: Hotel Palma Viva 142500 COP

El plan me decía que hoy tenía que dormir en Cali, la capital de la salsa, pero yo no bailo salsa y Cali queda muy lejos y luego he de volver a subir para hacer bien el eje cafetero y… mil excusas mas! Excusas y seguramente me arrepienta, pero Cali se acaba de caer de mi programa de viaje. Me quedo en el eje cafetero, nuevo plan de hoy: Montenegro, Finlandia, Salento y Santa Rosa de Cabal para llegar a dormir a Pereira.

De Armenia sale una autopista hacia Pereira, pero mi objetivo es pisarla lo menos posible, así que siguiendo las indicaciones del chico del hotel me dirijo a Pueblo Tapao. El camino es asfaltado, entre fincas cafeteras y bananeras, muchas transformadas en hoteles rurales. Cerca de Montenegro está el Parque del Café, un parque de atracciones con temática cafetera, y PANACA, un parque con menos montañas rusas y más cultura cafetera; me salto ambos, mi idea es ir a una verdadera finca cafetera cerca de Manizales.

De Montenegro, el GPS me envia a Finlandia por un sendero de pista «levantada». Se me hace difícil encontrar la entrada siguiendo las indicaciones del GPS, dibuja caminos donde no hay paso, pero preguntando consigo llegar ahí a pesar de la cara de sorpresa de los locales que no entienden que quiera ir por la peor de las rutas que hay hasta ahí. Son unos 20km de pista en buen estado en general, aunque algunos trozos tiene más piedra suelta. Finlandia tiene una plaza principal muy bonita, con grandes balconadas de madera y mucho colorido. No soy el único que sabe de esto y hay también bastantes mochileros. El cielo, que se ha mantenido amenazante toda la mañana, dice basta y empieza a descargar, así que aprovecho para hacer una pausa y tomar un café. Falta un poco más de una hora para el Colombia – Bolivia y los bares ya están bastante llenos de gente para ver el partido.

Cuando cesa la lluvia me pongo en marcha rumbo a Salento y El Valle del Cocora. Por ahí parece estar más despejado y llego a Salento sin mojarme, pero al entrar al valle se desata la tormenta. No tiene pinta que pueda ver mucho más adelante, hay algo de niebla y el cielo esta muy gris, así que me doy media vuelta huyendo de la lluvia rumbo a Pereira directamente. Esta cerca, hay buena carretera, asfaltada, estrecha y con curvas, así que mañana lo volveré a intentar!

Armenia

Origen: Espinal (10:29h)           
Destino: Armenia (14:18h) 
Km: 139.7         Tiempo: 3:34     Consumo: 5.2 l/100Km
Alojamiento: Hotel Palma Viva 45000 COP

Es curioso el tema de las distancias en Sudamérica. El objetivo de hoy era Armenia con la idea de bajar luego a Cali y volver de nuevo al eje cafetero. Son sólo 140 km según google pero me lo estima en 4 horas.  Dónde está el truco?

Salgo de Espinal y la carretera se convierte rápidamente en una autopista de dos carriles, ancha y rápida. Así es hasta cerca de Ibagué donde se vuelve a una carretera convencional con buenas rectas y no mucho tráfico. Nada presagiaba lo que llegaría a los pocos kilómetros! Y es que la carretera empieza a subir y las curvas empiezan a aparecer. Con ellas viene la lluvia, la niebla y los camiones; cuanto más sube, más de todo! Y es que la ruta 40 es la vía principal de acceso al eje cafetero, y de ahí a Cali, para todos los transportes que vienen de la capital del país.

Trailers y más trailers subiendo a no más de 10 km/h, tomando curvas que necesitan de los dos carriles y en las que se instalan «gorrillas» que dirigen el tráfico. Quedan 80 kilómetros hasta Armenia y no hay ni una sola línea discontinua, con lo que toca adelantar por el interior de las curvas a izquierdas que dejan algo de visibilidad. Hay algunos tramos con obras; están construyendo puentes para hacer la carretera algo más recta y rápida.

Desierto de la Tatacoa

Origen: Neiva (12:27h)           
Destino: Espinal (18:21h) 
Km: 189.2         Tiempo: 4:02     Consumo: 5.2 l/100Km
Alojamiento: Hotel Bucaros 45000 COP

Según los planes iniciales hoy debería estar en Barcelona cogiendo un avión hacia Japón. Creo que va siendo hora de anular el billete a Japón y ver que puedo recuperar. También he de conseguir como enviar la moto a Barcelona y comprarme el billete de vuelta, así que aprovecharemos el buen wifi para hacer todo esto y saldremos algo más tarde.

Para ir al desierto de la Tatacoa hay que ir dirección Villavieja, por el lado oriental del río Magdalena. Es una carretera asfaltada con bastantes agujeros al principio que luego se estrecha cuando empieza bordear el desierto. De Villavieja hasta el observatorio también está asfaltado pero a partir de ahí empieza el desierto y la vía principal que lo atraviesa circularmente se vuelve arena compacta y piedra. La primera mitad esta bastante bien y es fácil rodar. En la segunda hay bastante barro de las lluvias de anoche, con lo que me doy media vuelta y me vuelvo por donde he venido. Del camino principal salen caminos aptos para aventurarte, algunos «marcados» otros que te puedes crear tú. Dentro del desierto hay varios hospedajes más o menos modestos y algunos restaurantes. También hay hoteles de lujo pero si vas a pasar la noche en el desierto, creo que la mejor opción es acampar y disfrutar del cielo estrellado. No es mi caso, esta tapado y parece que va a llover, con lo que prefiero avanzar y saltarme la visita que el observatorio programa a las 18:30.

El camino de Villavieja a la ruta 45 es una pista de ripio en buen estado en general aunque hay trozos con mucha grava. Son unos 40 kilómetros hasta la carretera principal, pero a mitad de camino aproximadamente, justo pasado La Victoria, la carretera gira a la derecha y si sigues por la izquierda vas a parar a un paso del río en barca. Aunque Paraguaçu abulta y pesa más del doble que la mayoría de motos de la fila, el barquero parece tener muchísima práctica y pilla las riendas de Paraguaçu para subirla a la canoa. Yo voy algo acojonado y más cuando me hace poner el chaleco salvavidas. Hay que cruzar el río Magdalena que viene crecido por las lluvias de anoche. De hecho un helicóptero del ejercito me ha estado sobrevolando toda la tarde rescatando gente que se había quedado aislada por la crecida del río. La corriente es fuerte y junto con Paraguaçu van dos motitos más. En poco más de diez minutos estamos al otro lado y aunque el barquero me ha dicho que aguante la moto, se ha movido mucho menos que cuando crucé el Titicaca.

Después de cruzar el Magdalena, en seguida se llega a la carretera principal, poco antes del peaje de Pata. De ahí a Espinal son 98 kilómetros, justo para llegar con los últimos rayos de luz. El otro día me dijeron que aquí hacían un muy buen lechón asado para almorzar; lo podré comer para cenar? Pues va a ser que no! Algo que me estoy encontrando en Colombia es que muchos restaurantes están cerrados para la cena, supongo que el colombiano come más fuerte y cena más ligero y yo, por aprovechar más las horas de luz, suelo hacerlo al revés.

Neiva

Origen: San Agustín (11:20h)           
Destino: Neiva (18:27h) 
Km: 225.0         Tiempo: 4:26     Consumo: 4.6 l/100Km
Alojamiento: Hotel Massay 90000 COP

8:30 am desayunado, con la bolsa hecha y vestido para rodar. Hoy si, me da tiempo a ir al alto de los ídolos, al salto de Bordones y llegar aún con luz al desierto de la Tatacoa. Pues va a ser que no! Paraguaçu tiene la rueda de detrás totalmente abajo, así que toca buscar donde arreglarla.

Con la rueda reparada y la moto cargada, se me ha hecho casi medio día. Vale, dejemos los atractivos de la zona y vayamos a por el desierto! La carretera es una delicia y a pesar de ser festivo y haber algo más de trafico del deseado, se puede circular rápido. De pronto a la izquierda aparece una laguna que finalmente resulta ser un embalse. Aún así me adentro por la antigua carretera para hacerme la foto de rigor. Hago la foto, guardo la cámara y cuando voy a ponerme el casco escucho un «zzzzzzzzzzzzzzz».  No me lo puedo creer! La rueda de nuevo!! Me pongo rápidamente en marcha a ver si con la presión de ir circulando consigo que no se escape el aire, pero esta vez pierde de la válvula y tal como llego a la carretera tengo la rueda trasera totalmente abajo. Intento con el spray, pero no la rosca parece morada y no encaja en la válvula, total tampoco quedaba demasiado.

Paro en el primer «despinchador» (así se llama en Colombia) pero dice que no sabe reparar ese tipo de rueda. Me la llena de aire y el siguiente pueblo, Gigante, está a escasos 5km. Paro en una bodega/taller para arreglarla y esta vez repasamos la cubierta en busca de que es lo que puede estar pinchando la cámara tan seguido. No es normal pinchar 3 veces en menos de 500km. Sacamos 4 pequeños trocitos de alambre que parecen ser los culpables de los pequeños pinchacitos de la cámara y ya puestos, cambio la cámara Michelin que había comprado en Brasilia por la que compré en Cuenca no sea que esta tenga algo raro.

Por kilómetros aun me da para llegar al desierto de la Tatacoa con los últimos rayos de luz y poder ir al observatorio, pero me ha pillado toda la operación retorno. Neiva es una ciudad bastante grande y la carretera ahora está llena de gente que vuelve del fin de semana largo.  De Neiva me quedan apenas 40km hasta Villavieja, pero tanto el GPS como Google Maps como la gente me dice que son 45 minutos. Son las 18:05 y la visita al observatorio es a las 18:30, no hay forma, mejor hago noche aquí y mañana voy al desierto y en función de como esté el cielo me quedo a la visita al observatorio o sigo marcha hacía el eje cafetero.