San Pedro de Atacama

Origen: San Pedro de Atacama           
Destino: San Pedro de Atacama 
Km: 110.3         Tiempo: 3:43      Consumo: 5.1 l/100Km
Alojamiento: Eden Atacameño 25000 CLP

Al final han sido tres días en San Pedro de Atacama. Sube la suerte cuando llegué de encontrarme con Mauro. Había llegado con Niklas y su plan era cruzar el sábado a Bolivia por el Hito del Cajón y llegar en dos días a Uyuni, casi los mismos planes que yo! Obviamente les pregunté si podía ir con ellos. Su ritmo es más alto que el mío seguro, pero para esta aventura les acompaña Massi, que tiene un ritmo similar al mío, así que afortunadamente no me ponen ningún problema.

Me había planeado una serie de excursiones para estos días de “descanso”: un tour al géiser del Taito y una visita al valle de la Luna. El primero iba a ser contratado, ya que al géiser se ha de ir a primera hora de la mañana, por una pista de ripio más o menos decente y a una temperatura de unos -5º, demasiado difícil para ir con Paraguaçu. Más o menos todas las agencias de San Pedro te ofrecen lo mismo: te recogen a las 4:30, visitas los géiseres, te dan de desayunar, te bañas en una poza de agua caliente y luego vuelves sobre las 12:30 a San Pedro con más o menos visitas. Los precios oscilan desde los 20000 CLP a los 35000 con la diferencia del tipo de transporte, el desayuno y la cantidad de gente en el grupo.

Después de perder el primer día publicando los post de los días sin conexión y con mucha pereza para hacer nada, no fue hasta ayer que me obligue a hacer el tour al géiser. La verdad que vale la pena, a pesar de dormir poco. Es el tercer grupo de géiseres más grande del mundo, extendiéndose hasta el sol de mañana en Bolivia. Luego, las paradas durante la bajada te regalan vistas excepcionales de la zona volcánica con las fumadoras del Putana y el Sairecabur presidiendo la escena. De vuelta se hacen paradas para ver la fauna de la zona: vicuñas, llamas y flamencos de los andes entre otros.

Por las tardes se está girando tormenta todos los días, pero en principio era mi ultima tarde, así que había que hacer algo. En principio había quedado con Massi para ir a la laguna escondida de Baltinache. Es una laguna con una concentración de sal mayor que el Mar Muerto, a unos 60km de ripio de San Pedro de Atacama. En teoría recogía la maleta al medio día, con lo que así podría aprovechar la tarde y conocer algo, pero la maleta no estaba lista y tenía que volver  a las 19:30 a por ella. Se estaba poniendo muy negro y hacía aire, con lo que el ripio no era tan fácil como lo esperado, con lo que el ritmo no era bueno y más teniendo que estar de vuelta a esa hora. Decido abandonar a Massi y volverme para hacer las compras que me faltan y cambiar a bolivianos los pesos que me quedan. De vuelta al hostel me encuentro con Mauro. Ha ido con Niklas a Calama a comprar aceite para su motor. Tiene una mala noticia: su moto se para y habrá de dedicar el sábado a limpiar el sistema de admisión. Puedo irme solo el sábado, como había planeado, o quedarme un día más en San Pedro e irme el domingo siendo un grupo de 4. Obviamente me quedo un día extra en San Pedro, así podré ver algo más.

Mientras Mauro trabaja en su moto, me voy al valle de la Luna. Y pensar que por poco me lo pierdo!! La entrada son 2500 CLP, 3000 CLP si vas por la tarde, y te da acceso también a la piedra del Coyote. Aunque el camino esta muy marcado y no te puedes escapar de la ruta, rodar por el Valle de la Luna es espectacular: cañones de sal, dunas, antiguos ríos que han cambiado el agua por la arena o crestas afiladas dan la sensación de estar rodando por la superficie lunar. La piedra del Coyote, junto al mirador de Kari, te da una visión elevada al valle.

Mauro ha solucionado sus problemas con la moto, con lo que mañana a las 7:30 estaremos saliendo hacía el Hito del Cajón. Pero una fuerte tormenta hace cambiar los planes nuevamente. Preguntando en una agencia de turismo, nos confirman que el paso esta cerrado por nieve y que es mejor llegar un poco más tarde, tipo las 9:30 que seguramente ya habrán abierto. La idea es llegar a Uyuni en dos o tres días, dependiendo de las condiciones climáticas y como estas hayan dejado una ya de por si maltrecha “carretera”. Estoy nervioso, aunque ir en grupo me da cierta tranquilidad y confianza. Mañana por fin a Bolivia!

Adiós Argentina

Origen: Nuevo Pirquitas (8:00h)           
Destino: San Pedro de Atacama (18:00h) 
Km: 394.3         Tiempo: 7:15      Consumo: 4.1 l/100Km
Alojamiento: Eden Atacameño 25000 CLP

Hoy debía ser un día fácil. Aunque de Nuevo Pirquitas hay una pista directa casi al Paso de Jama, mi intención era pillar la 40 hasta Susques y de ahí a Jama y luego San Pedro de Atacama. Había hecho un tramo de la 40 ayer y a pesar de ser ripio se podía ir rápido, con lo que en dos horitas podría haber hecho los 130km que me separaban  del asfalto.

Dormir en altitud es complicado. Duermes, te despiertas y te vuelves a dormir, con lo que es difícil descansar bien. Cansado y con frío a las 7:30 tenía la moto cargada y me despedía de los sudafricanos que emprendían marcha. Ellos querían llegar hasta Antagofasta, al doble de distancia que me separaba a mi destino. Media hora después me subía a la moto con unos nada despreciables 3º en el indicador y el airhawk literalmente congelado. Las lluvias de ayer han hecho subir el caudal de los riachuelos que cruzan la 40 y también hay algo de barro en los márgenes que voy superando sin problema. Entre Coyaguayma y el cruce con la 78 se nota que ha pasado más tráfico en unas horas que en todo el año. El paso del Dakar ha dejado rodaras que ayer no estaban y los tramos que estaban peor hoy aun están más difíciles. Me lo tomo con calma, igual no serán dos horas que serán tres.

La 40 norte no tiene nada que ver con la central o lo que conozco de la sur. Esta es mucho más complicada al no estar asfaltada y de Cozanzuli para el sur la cosa se complica más. Los riachuelos son más anchos y con más caudal, pero no hay otra opción que tirar adelante. Supero obstáculos que en otra ocasión me hubieran hecho dar media vuelta, pero la idea de volver por la 78 me parece totalmente descabellada. Pero la velocidad y la confianza son malas consejeras y me acerco demasiado rápido a un barrizal par evaluar todas las trazadas posibles y escojo una que no era la correcta. Resultado: la rueda trasera patina y me estrello contra el muro que limita la carretera. Quito la maleta derecha, el bidón y el saco con las cosas de acampada y levanto a Paraguaçu con sorprendente facilidad. No puedo poner el caballete, pero al tener la rueda delantera clavada en el barro se queda en equilibrio. Sin tener esto en cuenta, intento sacarle la maleta izquierda, rompiendo el punto de equilibrio de Paraguaçu y quedándome con la maleta en la mano, los anclajes en el barro y viendo como ella se tira al barro de nuevo por el otro lado. No está en una posición cómoda para levantarla y no puedo arrastrarla para ponerla en una mejor ya que el muro hace tope y la rueda delantera esta totalmente hundida en un barro pegajoso del que me cuesta hasta despegar los pies. Intento todo lo que se me ocurre por una hora y no he conseguido moverla ni un milímetro. Obviamente no hay cobertura y el único coche que he visto se ha dado media vuelta en el primer riachuelo. Ante la perspectiva de pasar el día ahí, uso mi último recurso: el botón de ayuda de mi spot. Esto ha enviado un mensaje a mis hermanas con mis coordenadas y ellas tienen el contacto de gente en Sudamerica que mueve montañas por darte soporte: riders sudamerica. Ley de Murphy, a los 5 minutos de enviar el mensaje, un coche dobla la curva. Son una pareja joven de Buenos Aires que están haciendo turismo por el norte. En un pispás sacamos a Paraguaçu de su baño de barro, cancelo la llamada de socorro y seguimos marcha.

Lo que queda de la 40 hasta Susques sigue en el mismo estilo: bellísimos paisajes pero ripio algo deteriorado por las lluvias y ríos crecidos. La 40 no me da tregua y hasta en la misma entrada de Susques, cuando ya me despido de ella definitivamente, el cruce del río esta precedido de un barrizal que no me lo pone fácil.

Ya en el asfalto, lleno el deposito y aprovecho para picar algo y dar señales de vida. Me quedan unos 270km hasta San Pedro de Atacama. Me encuentro con 3 brasileiros que vienen de ahí y que no saben hasta donde podrán llegar, por lo visto ha habido un corrimiento de tierras que ha cortado el acceso a Salta. Llego a la frontera chilena sin apenas tráfico por el corte de la carretera. Es raro, me quedan 150km aproximadamente y el gps me dice que me quedan 3 horas. Es todo asfalto, a qué se debe tanto tiempo? Igual aún mantiene la idea de que no está asfaltado?

El paso de Jama está a 4200 msnm. Los tramites se hacen unos kilómetros antes de la frontera real, pero cuando llegas a esta, la vista es espectacular. Cuesta imaginar que a esta altura hay una planicie que abarca ahí donde llega la vista. Uno espera montañas, algún valle, pero no esto. En ese falso plano se mantienen los primeros kilómetros chilenos cuando en el horizonte vuelve a aparecer unas nubes cada vez más negras. Se ven algunos relámpagos a lo lejos, pero la carretera parece bordear la tormenta. El paisaje es sobrecogedor, parece que esté rodando en Marte. La tormenta al lado lo hace escalofriante y parece una película de terror en el espacio.  Realmente me hace empequeñecer y estoy totalmente asustado. Aunque lo merezca no me da para parar a hacer una foto por miedo que un rayo me caiga encima. De golpe la carretera gira directa a la tormenta. Los rayos caen muy cerca y en medio de la nada, sin arboles, sin casas, sin nada que levante un palmo del suelo, lo que más los puede atraer es un gilipollas encima de una moto. Como guinda empieza a llover y la temperatura baja drásticamente hasta los 6º. Estamos a 4850 msnm y las gotas son gordas y cada vez más consistentes. Está granizando! La calzada y los bordes se tornan blancos del granizo. Una curva a derechas y se ve el final de la nube. Ante la duda, gas! La tormenta se queda atrás y con ella el granizo y los relámpagos, pero no el susto que llevo encima. Ahora entiendo lo de las 3 horas, no paso de 60km/h, la altura también se nota y a Paraguaçu le cuesta respirar más rápido. Paso por el desvío hacía el Hito del Cajón, por donde quiero entrar a Bolivia, se ve muy negro por ahí, igual he de replantear ruta. Del cruce a San Pedro quedan 43 kilómetros, una bajada hasta los  2407 msnm prácticamente en una recta que vuelve a hacer subir la temperatura hasta los 24º.

La idea es quedarme tres noches aquí, dos días, para visitar el Valle de la Luna, el géiser del Tatio y sobretodo para replantearme Bolivia. Hoy ha sido un día muy duro. Lo he pasado realmente mal encima de la moto y aunque he visto gente que ha pasado a Bolivia por el Hito del Cajón, grandes aventureros mediáticos, con más experiencia en la moto que yo, lo han esquivado. Pero también han esquivado la 40 norte y yo la he hecho casi entera!

 

Valparaíso

Origen: Santiago (9:30h)           
Destino: Valparaíso (13:30h)
Km: 277.7          Tiempo: 8:22h      Consumo: 5.8 l/100Km
Alojamiento: Hostal La Casa del Puerto 296 USD (2 noches)

En un principio iba a pasar todas las fiestas en casa y volver a Chile pasado reyes. Me asustaba pasar nochevieja solo en un lugar desconocido, pero eso implicaba “perder” una semana que seguro que luego iba a echar de menos. Así que me lié la manta a la cabeza y me decidí a jugármela y probar suerte en Valparaíso. Había visto videos de los fuegos artificiales y la noche parecía más amigable para un viajero solitario. Pero antes tenía que recoger a Paraguaçu en Santiago!

El 30 a las 10 de la mañana estaba en la puerta de Triumph Santiago esperando el reencuentro. Me habrá echado de menos? Cómo habrá estado? Le habrán encontrado algo? No había tenido noticias en toda la semana que estuve en Barcelona, a ver si la han olvidado en un rincón! No, estaba radiante! Niveles, filtros nuevos y una buena ducha para quitarle el alquitrán del último día. Hacía meses que no la veía tan limpita. A las pastillas traseras les quedaban uno 2000Km, así que le compré unas nuevas y después de dos segundos de duda, decidí que me las cambiaran ahí mismo. Sólo me faltaba cambiarle la cubierta delantera que no había podido hacerlo antes de Navidad y estaba listo, así que me fui rápido para Motoaventura Chile. Con la tontería se me hicieron las 14h! Y ademas tenía una preocupación: todo el mundo me estaba diciendo que o madrugaba o me iba a comer un atasco de la muerte para llegar a Valparaíso y es que es el destino típico de año nuevo! Eso lo había podido comprobar al buscar habitación por trivago en su día: poquísima disponibilidad y unos precios escandalosamente caros como habéis visto.

Cómo no confiaba en mi capacidad para levantarme a uno hora decente, me planteé rutas alternativas, nada de autopista y a disfrutar del viaje! Sin saber muy bien por qué escoger ir por Lampa, algo más al norte de la autopista. Que gran acierto! Y es que esa ruta atraviesa la cuesta La Dormida, un puerto a unos 1600 msnm lleno de buenas curvas y por suerte con poco tráfico.

Valparaíso (y el resto de poblaciones de la bahía) están a reventar estos días. Después de instalarme y buscar un parking para Paraguaçu, me voy directo al barrio del puerto, el típico de las postales. Calles empinadas, multitud de escaleras, casa de colores o graffitis y multitud de ambiente: hay gente pillando sitio ya para ver los fuegos!

Descanso un poco en el hostal, me pongo la camisa que me he traído expresamente para la ocasión, un lujo dado el espacio disponible, y salto a la calle dispuesto a vivir la nochevieja más diferente de mi vida. Es tarde para llegar a la quedada de gente de couchsurfing, pero tampoco me hace mucha gracia, al final son más de 100 los apuntados. Por la zona hay restaurantes ofrece siendo menú especial de nochevieja, pero no me siento cómodo cenando de plato hoy, me apetece comer algo en un puesto callejero, pillar una lata de cerveza y ver que me depara la noche, así que decido abandonar los cerros y bajar al puerto, que por la tarde he visto un escenario desde donde retransmite la nochevieja la televisión de Chile. Bocata de lomo con queso aceitoso, lata de medio, la cena de nochevieja menos “sofisticada” de mi vida. Regreso a los cerros, al Paseo Yugoslavo que están los de couchsurfing, en busca de un latero. “Escudo a luca! Escudo a luca!” Este es mi hombre! Y encima están bien frías! Me encuentro con una chilena recién separada que vuelve al punto donde fue feliz por ultima vez para recolectar energía, con un americano que ha estado viviendo ilegalmente en México, con un chileno que aguanta una botella de Johnnie Walker medio vacía y apenas puede hablar,  con otro latero que se ha bebido tantas cervezas como ha bebido. Pum! 23:30h primer aviso celebrado casi tanto que como si fueran las doce! Otra Escudo! Aquí hule como que han fumado! Chi-chi le-le Chileeee Chileeeeeee! Pum! Segundo aviso! Las cuatro poblaciones de la bahía se ponen de acuerdo y contratan los mismo fuegos y los tiran sincronizado. Ufa! Menos cinco, pero los de al lado ya han empezado una cuenta atrás celebrada por una minoría de la plaza! al rato empieza otra que es seguida mayoritariamente. Feliz año!!! Besos y abrazos con desconocidos de los que no se ni su nombre ni nada pero que te contagian su energía. Medía hora de fuegos artificiales que me demuestran las ganas que tengo de una mascletá! Otra Escudo por favor! Reggaeton desde la terraza del hotel. Electrónica en la misma plaza. Una Escudo! Certeza de que el 2017 será mejor que el difunto 2016 compartida a gritos por todos. “Que le vaya bien! Que le vaya bien!” Misión cumplida, una nochevieja más, la primera en solitario y no ha estado tan mal.

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No he dormido mucho, suerte que no bebí demasiado anoche! Es casi medio día y quiero comer en Con Con, el último pueblo de la bahía. No es que tenga nada especial, es solo que si llego a él habré recorrido toda la costa de la bahía. Hace un día estupendo de verano y por lo visto TODO el mundo ha pensado lo mismo! Según el GPS son 20 minutos y en ese tiempo no he llegado ni a Viña del Mar. Harto de la caravana, paro después de casi hora y media y sigo en Viña del Mar, en Palm Beach :S Busco donde dejar a Paraguaçu y algunos sitio donde comer algo de marisco típico de la zona: lapas, machas, navajuelas… Entro en el más lleno: error!! La comida no estaba mal, pero el servicio era desquiciante, más de una hora entre que pedí la cuenta y esta llegó!

Valparaíso es una escapada altamente recomendable, incluso el resto de pueblos de la bahía, pero no se si volvería en estas fechas.  Mañana, volvemos a la ruta en serio: objetivo Puente del Inca, ya en Argentina, después de haber pasado los míticos caracoles chilenos y con la intención de saltarme el túnel y pasar por el Cristo Redentor de los Andes

Fin del primer acto

Orígen: Brasilia           
Destino: Santiago 
Km: 8217.4          Tiempo: XXXXh      Consumo: 6.0 l/100Km
Media: 67.6Km/h

Haber llegado tarde ayer me deja sin la mañana libre para turistear con la moto; he de cambiar los pneumáticos si o si! Pero antes, he de rehacer las maletas, ver que me llevo a casa y que dejo aquí con la moto. La decisión me resulta más sencilla de lo esperado: la rupa sucía se viene conmigo (obvio!) excepto el traje de la moto que tendrá que esperar a mi regreso para recibir un necesario lavado. Las cosas que no he usado y que vista la experiencia no voy a usar se vienen conmigo para no volver. El resto se queda.

Con todo empacado me pongo en marcha a por las nuevas cubiertas de Paraguaçu y por primera vez en 15 días lo hago sin ir enfundando en el traje de la moto. Que gozada poder notar el fresquito del aire sin la sauna que supone la chaqueta! Llego a Moto Aventuras y primer contratiempo: no tienen el pneumático delantero. Me pueden ofrecer alternativas, pero cuando le explico la ruta que quiero seguir, concordamos que es mejor esperar a que le llegue la delantera y ponerla el 30 de diciembre a mi vuelta. Para adelantar faena, si cambiamos la trasera, así el 30 será algo rápido.

Con la trasera nueva me pongo rumbo a Triumph. A pesar de la banda central continúa que tan buena reputación le da en durabilidad en asfalato, las K60 vibran y tienen una rumorosidad mayor que las Bridgestone de série. Aún así, estoy convencido que son las que necesito para cruzar Bolivia, sobretodo los primeros días por la Reserva Eduardo Avaroa.

 

Con la moto en el concesionario y el vuelo a las 3am del domingo, tengo toda la tarde para recorrer Santiago y hacer un poco el guiri. Pillo el metro hasta la plaza de la moneda y callejeo un pocoo por el centro, tranquilo hasta llegar a la plaza de armas donde se aglutina más gente. La calle que lleva al mercado es un hervidero de puestos y tenderetes callejeros al más puero estilo top manta. Me quedo con ganas de ver el mercado, cierra a las 16h, así que cuando vuelva ya se donde irme directo después de recoger la moto!

Se va haciendo tarde. Tengo hambre y estoy cansado. El vuelo es a las 3am del domingo, así que mi intención es llegar al aeropuerto sobre las 22h y descansar ahí antes de embarcar. Voy camino Providencia, la comuna donde tenía el hotel anoche y que esta llena de restaurantes, bares, mercadilos callejeros y vida. Me encanta! De camino veo el cerro Santa Lucía y sin saber nada de su historia decido adentrarme y es que fue en este lugar donde Pedro de Valdivia fundó la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura el 12 de febrero de 1541. Ahora es un parque en el que me encuentro la cuearta edición del festival “Cuecas y Folklore en mi plaza“. La cueca es el baile típico chileno donde el hombre corteja a la mujer bailando alrededor suyo y envolviendola con un pañuelo. Me recuerda en cierta forma a la Marinera peruana y es que ahora, consultando la wikipedia, veo que ambos tienen el mismo origen: la zamacueca.

En unas horas vuelo a Brasilia, a cerrar el apartamento y llevarlo todo a Barcelona para celebrar las fiestas con la familia y amigos y replantearme lo que queda del viaje con las experiencias aprendidas en estas dos primeras semanas de aventura. El 29/12 vuelvo a Santiago: me espera mi deseada y a la vez aterradora Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y quien sabe que más!

Valle del Colchagua

Orígen: Talca (09:45h)           
Destino: Santiago (21:00h) 
Km: 337.2          Tiempo: 5:17h      Consumo: 5.4 l/100Km
Alojamiento: Hotel Don Santiago 50 USD

Ayer me quedé a unos 120km de Santa Cruz y unos 300km de Santiago. Eso me da margen para poder visitar una bodega en el valle del Colchagua y llegar a las 18h a Santiago para cambiar las ruedas a Paraguaçu. Con esa intención reservé visita a las 12h en Viu Manent. La visita dura hora y media y luego tienen un restaurante en la misma bodega donde poder comer y estar saliendo de ahí con tiempo suficiente.

Con la tontería me he liado (como siempre) y acabo saliendo con el tiempo justo para llegar a la visita. Yo que quería llegar antes para confirmar que puedo hacer el tour! Ademas, Murphy no está de mi lado y el camino está lleno de obras. Creo que Chile es el país con más obras en sus carrteras que me he encontrado; apostaría que cada día he encontrado como mínimo un tramo en obras.

Con el tiempo justo, guiado por el telefono porque el gps era incapaz de encontrar la dirección, llego a la bodega. Durante el camino el paisaje ha ido cambiando, tanto en la ruta 5 como al salir a rutas menores, convirtiendo los pastizales y vacadas en viñas. Ya en la bodega pregunto por mi reserva y no, no hay cupos para mi. Qual gato de Shreck, les pongo mis mejores ojitos y finalmente se apiadan de mi y me montant un grupo para mi solo.

Lo que tiene no informarse bien antes! He conseguido un tour en una bodega del valle del Colchagua a última hora, con la intención de aprender del carmenere, una uva prefiloxera que se creía extinta y que se redescubrió hace pocos años. Es la uva insignia de Chile, así como el tannat lo es de Uruguay o el malbec de Argentina. Pues la especialidad de Viu Manent no es el carmenere que es el malbec 😦

Viu Manent es una bodega familiar de poco más de cien años de antiguedad. Fundada por un matrimonio catalán que se conoció ahí en Santiago, empezó siendo sólo una embotelladora de vino de mesa, pero la segunda generación decidió comprar una finca con viñedos para una producción basada en la cantidad y ha sido la tercera generación la que ha decidido darle un toque més exclusivo, limitando la producción en busca de una mayor calidad. Como la mayoría de bodegas chilenas, su producción es mayoritariamente para la exportación ya que en Chile sigue habiendo más cultura de cerveza y pisco que no de vinos. La especialidad de la bodega es el malbec, con parras centenarias de este tipo de uva, pero tambien cultivan cavernet sauvignon, carmenere, syrah, pinot noir y alguna uva más en las tres fincas que tienen. Otras uvas son compradas a terceros para completar su cartera de vinos.

Durante la visita se recorren en calesa las cepas de la finca principal San Carlos, donde se cultiva mayormente el malbec y el cavernet sauvignon. También ves la bodega donde puedes probar un vino a medio hacer y finalmente pasas a la casa principal para la cata. Delante de la casa principal esta el restaurante, con una carta justita pero muy rica y bien maridada. La terraza da a la pista ecuestre y, lo mejor de todo, tiene unas tumbonas y hamacas a su alrededor para los que, como yo, nos somos capaces de decir que no a una copa más de vino para acabar la tabla de quesos que a su vez habíamos pedido para acabar la copa de vino anterior.

Después de una buena siesta y con algo de dolor de cabeza, no toca otra que volver a ponerse en marcha. Creo que no llego a cambiar las ruedas, pero a ver si almenos puedo llegar a marcar una cita para mañana. Pillo la autopista bajo un sol asfixiante acrecentado por la resaquilla y la boca seca que me ha dejado el vino y en un par de horas estoy entrando en Santiago. Es viernes por la tarde y el tráfico en Santiago es denso. La gente va con prisa y no tiene misericordia de una moto guiri perdida por las pobres indicaciones del gps. Llego a Moto Aventura Chile a las 19:30h. Ya han cerrado, pero por suerte un par de chicos se han quedado charlando en la puerta y me confirman que mañana abren a las 10h y aunque tienen una visita marcada a esa hora, me podran cambiar los pneumáticos. Ahí estaré como un clavo! Sin perder tiempo me pongo rumbo a Triumph Santiago. Llego a las 19:55h cinco minutos antes de que cierren. Pero no, el taller ya ha cerrado y no, mañana no abren. Vuelvo a poner cara de pena al vendedor que queda y me dice que mañana le puedo dejar la moto y que el lunes me ponga en contacto con el taller para que me la recepcionen. Sálvado! Ya podemos ir al hotel y descansar un poco, o mejor… vamos a ver que tal la noche chilena, que es viernes!

Pucón

Orígen: Los Molinos (Niebla) (10:30h)           
Destino: Pucón (17:00h) 
Km: 234.7          Tiempo: 4:07h      Consumo: 5.2 l/100Km
Alojamiento: La Posada Plaza 40000 CLP

Por fin voy a ver el volcan Villarrica. Es el objetivo principal de esta primera parte del viaje. El eje alrededor del cual fui montando el resto de etapas. Si no hubiera sido por él, seguramente hubiera cruzado directo a Santiago o incluso a Atacama, pero lo quería conocer. Llego un día más tarde de lo previsto y eso de nuevo me va a obligar a escoger que hacer mañana.

Hoy toca un paseito hasta Pucón, pero para hacerlo más interesante voy a evitar la autopista y todo lo que se le parezca. De entrada salgo de Los Molinos siguiendo el mismo sentido que llegué. No voy a ver esa carretera que prometía ser tan bonita anoche sio que escojo seguir de frente bordeando la costa y cruzar por el parque Oncol. Eso son unos 30 kilometros de ripio antes de llegar a Valdivia, ideal para poner a prueba los remaches de la maleta. Me he de ir acostumbrando al ripio, el camino en Bolivia será todo así o peor.

En Valdivia paro a ver el mercado fluvial. Con lo que me gusta a mi visitar mercados y aún no he parado a ver ninguno! El mercado serán unas 20 paradas, la mitad de pescado y marisco y la otra mitad de frutas y verduras. Lo que más abunda son las sierras, salmones, corvinas y merluzas australes, todos gigantes y a unos precios de ris, nada por encima de los 4€/Kg. Entre los mariscos, sobre todo moluscos, las almejas, navajuelas, choritos y unos mejillones gigantes, maltones, son lo más popular. Pero el verdadero atractivo del mercado es la presencia de lobos marinos, situados a la espalda de los puestos de pescado esperando que los vendedores les den sus restos.

Mi  siguiente destino es Villarrica, ciudad cuyo asedio por los mapuches hace años es hoy trama de una serie de la FOX en Chile. No deja de sorprenderme lo rapido que paso de la costa a los Andes y como después de cuatro curvas estoy de nuevo rodeado de lagos gigantes y picos nevados. Entre ellos destaca el protagonista del día y de la quincena, el volcan Villarica. Es coqueto él. Aparece en solitario, con su cono perfecto y su capuchon blanco. Además en Villarrica se deja ver con el lago de su mismo nombre a sus pies, dejando una postal que podría estar viendo toda la tarde.

Bordeando el lago Villarrica llego a Pucón y aunque he visto la existencia de un sitio para moteros a unos 15Km de aquí, me apetece un baño en el lago, así que me quedo aquí y aprovecho la tarde. Pregunto en el primer sitio que veo y me quedo, esta a dos cuadras del lago. Me siento en la cama para cambiarme y creo que el baño tendrá que ser mañana y que la tarde la voy a aprovechar en la cama 😛

Para que me bajo!

Orígen: Puerto Varas (12:00h)           
Destino: Los Molinos (Niebla) (22:00h) 
Km: 368.7          Tiempo: 5:32h      Consumo: 5.6 l/100Km
Alojamiento: Cabañas Costanera 20000 CLP

Eso debió pensar mi maleta izquierda, pero no lo dijo la jodida, se tiró en marcha de la moto sin avisar. Por suerte lo hizo nada más salir del hostal, cuando ibamos lentitos. Por desgracia se rompió la sujección de plástico que se apoya en los anclajes, quedado tirada en el suelo.

El plan era un paseo tranquilo, dando la vuelta por la otra orilla del Lago Llanquihue, pasando por el Frutillar y llegar a Osorno por la U55V. En Osorno me habían confirmado que tenian las Heidenau Scout K60 y aunque por tiempo y kilometros hacer el cambio en Santiago, quería pasar por Moto Aventura Chile para confirmar que las tenían en Santiago y aprovechar y comprar unas cinchas. Pero tal cmo salí del hostal, la maleta se desanclo y se partió el anclaje. No es el fin del mundo! La puedo cargar detras y amarrarla con unas cinchas, por suerte mi ruta de hoy incluye un taller como parada.  El problema es que voy bastante descompensado de peso, así que prefiero ir directo a Osorno y perderme Frutillar. De mientras, le envio un mensaje a Dani, el jefe de taller de Oriol Motos, donde suelo hacer todo lo importante a la moto cuando estoy en Barcelona, para que me averigué si se puede cambiar la pieza rota o hay que cambiar toda la maleta. En el fondo, mejor que me haya pasado ahora que he de volver a Barcelona la semana que viene, que en enero cuando ya no tengo esta opción.

Con la moto cargada, pillo la autopista dirección Osorno. Son unos 90Km y 950CPL en total de peajes. Moto Aventura Chile está justo a la entrada, tal y como sales de la autopista. Mientras en tienda me confirman y reservan las ruuedas en Santiago, en taller me ponen una placa metalica y unos remaches para asegurar los enganches de plastico que se habian partido. La visita la completa una pareja de Santiago (MañaRacing en Facebook), que salieron de fin de semana con unos amigos de Colombia y se han liado y bajan con ellos hasta Ushuaia.

Con la tontería se me han hecho las 17h. Quiero pasar por Valdivia y Villarrica antes de llegar a Pucón. El GPS me marca de nuevo la autopista 5. Google lo mismo. Pero en el mapa veo un desvío que puede ser interesante. No quiero que sea un día perdido en la autopista. Así que me salgo por la T85 rumbo al lago Ranco. No podía haber tomado mejor decisión. De nuevo buena carretera, con curvas sinuosas, subidas y bajadas y unas vistas para parar en cada mirador y quedarte extasiado viendo los volcanes nevados, las playas de ceniza volcánica y la inmensa vegetación.

Se me está haciendo tarde y tengo claro que la noche me va a pillar en Valdivia. No está mal el plan, me puedo acercar a la costa y cenar un poco de pescadito. La costa está a unos 20km de Valdivia, el pueblo de referencia es Niebla, y el chico de la gasolinera me ha recomendado que me acerque hasta ahí. Me salto una señal y pierdo media hora yendo en la dirección que no toca y cuando estoy por desistir veo de nuevo la señal que marca la dirección a la costa. Se me va a hacer de noche seguro, pero me la juego, lo que he visto tampooc me llama tanto la atención para quedarme. La carretera a Niebla parece bonita, con lo que mañana de día seguro la disfruto.

Llego a Niebla y un perro me salta a ladrar como es habitual. Lo normal es que borden y me sigan en las carreteras o entradas de los pueblos, pero no en plena plaza de armas, donde voy más lento y le da tiempo a lanzarme un bocado. Por suerte, la bota es resistente, pero me rompe la costura del pantalon @#$%&! A ver si no ha sido tan buen idea llegar tan lejos! Aquí no parece haber nada para dormir ni cenar! Hay una cala un poco más adelante que tiene algo más de luz. Voy hasta esa y si no me doy la vuelta. Se trata de Los Molinos y tal como llego veo cuatro restaurantes con gente. Bien! tengo donde cenar, pero no se ve nada donde dormir. Pregunto a una pareja y me dice que acabo de pasar unas cabañas, así que doy media vuelta y casualmente la dueña había bajado a ver como quedaban las luces de navidad que estaba colocando. En un momento me arregla la cabaña y despues de una buena charla con el marido, voy a cenar al único restaurante que queda abierto: un absolutamente gigante plato de congrio con mariscos al ajo espectacular! Claramente ha sido un acierto llegar hasta aquí!