Transnistria y Moldavia: visto y no visto

Origen: Odessa (13:15h)           
Destino: Iasi (19:58h)
Km: 359.8         Tiempo: 5:46     Consumo: 5.9 l/100Km
Alojamiento: Grand Hotel Traian 200 RON

Quería entrar a Odessa para ver la escalera Potemkin, icono en la historia del cine, pero el día esta gris y, aunque hice mal los números y creía que era un día más de navegación, prefiero saltarme Ucrania y tirar directo hacia Transnistria, un país que ni sabia que existia hasta hace dos días. Transnistria no ha estado reconocido internacionalmente pero es un estado como tal, con su gobierno própio, moneda y matrículas de vehiculos.

Llego a la frontera sin saber muy bien que esperar; no sé si estoy entrando en Moldavia o en Transnistria y no me atrevo a preguntar a ver si me voy a meter en líos. El tipo igualmente no habla inglés y lo único que entiendo es “transit” a lo que digo que sí. Me da un papel y me dice que adelante: visa temporal de transito válida para estar 6 horas en el país, pero, ¿en que país? Ante la duda pongo rumbo a Moldavia, sin entreterneme demasiado, aunque tampoco hay mucha opción. De Pervomaisc, la frontera con Ucrania, a Bicioc, la frontera con Moldavia, son 49Km, algo más de media hora. En Bicioc me piden el papel que me dieron en la entrada y me dicen que continue. No tengo sello en el pasaporte ni de Transnistria ni de Moldavia y eso me preocupa que sea un problema a la hora de salir de Moldavia pero sobre todas las cosas, me fastídia no tener ese recuerdo en mi colección.

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La mayor diferencia entre Moldavia y Transnistria, además de las matrículas de los coches, son los letreros: en Transnistria estaban en ruso (o algo parecido) y en Moldavia estan en rumano (o algo similar). No me da tiempo a encontrar más diferencias, Moldavia al igual que Transnistria lo cruzo sin apenas bajar de la moto.

Ya en Rumania y por tanto de nuevo con datos, pongo rumbo a Iasi a apenas 25Km de la frontera. La ciudad tiene buena pinta, pero tengo mala suerte con los hoteles: en el que reservo por booking no puedo hacer check-in hasta de aqui una hora, con lo que me quedo sin luz par ver la ciudad; en el segundo hay una boda y me garantizan música hasta altas horas de la madrugada; el tercero está completo, hay la salida de un rally y estan todos ahí hospedados. Finalmente consigo habitación en uno centrico, también con boda, cómo los otros 4 hoteles que hay en la misma plaza. No se si será una señal, pero no pasa un día que no vea una novia!

 

Armenia​​

Origen: Kars (10:12h)           
Destino: Gyumru (20:10h)
Km: 339.6         Tiempo: 5:37     Consumo: 4.7 l/100Km
Alojamiento: Hotel Berlin Art 18900 AMD

Los planes han cambiado mucho: lo que iba a ser Grecia pasó a incluir Turquía y ahora Armenia y por ende Georgia. Los turcos y armenios comparten muchos kilómetros de frontera, pero hasta ahora no tienen ningun paso abierto, si bien estan en negociociones para reabrir el de Tuluzma. Por este motivo, para llegar a Armenia o bien se entra por Iran (me acabo de enterar que el visado se saca en la misma frontera!) o bien por Georgia como haré yo.

El paso a Georgia más próximo entre los tres países viniendo de Turquía es el de Türkgözü, a traves de las montañas. La carretera es preciosa, esta en buen estado y hace un fresquito ideal para rodar. La salida de Turquía es rápida: pasaporte, permiso de circulación, de conducir y carta verde. Para entrar en Georgia, igual, pero sin carta verde y pagando una tasa por Paraguaçu de 20 GEL por 15 días (período mínimo) que puedes pagar con tarjeta sin problemas.

Ya en Grorgia pongo rumbo sureste hacia Armenia pero hay que optimizar la ruta para los pocos días que tengo hasta que pille el ferry en Batumi y por el camino paro en la fortaleza de Khertvisi del siglo XIV. He oido hablar mjuy mal de las carreteras georgianas, pero la verdad que hasta ahora no estan tan mal, eso sí, conducen bastante mal y es curioso ver lo destrozados que estan la mayoría de coches o encontrarte bastantes con el volante a la derecha (aunque se conduce por la derecha); no se donde leí que importan coches accidentados y que los reparan lo justo para circular.

Mientras me planteo si igual no es algo justo de tiempo entrar a Armenia y seria mejor dedicar estos días a ver bien Georgia me encuentro casi en la frontera, así que vamos. Aquí descubro que esas habladurias sobre el estado de las carreteras son ciertas: “buracos” enormes que me llevan a Mato Grosso do Sul o al Santander colombiano. Parece como estar en una zona de dubbies y es divertido ver como los coches bailan de un lado al otro de la carretera para esquivarlos.

La salida de Georgia vuelve a ser rápida, no así la entrada a Armenia. Despues de pagar la tasa de importación de Paraguaçu (5600 AMD con tarjeta) hay que sacar seguro obligatorio (4000 AMD sólo en efectivo) y para el seguro te piden un número de telefono local que puedes comprar al mismo agente de seguros (2000 AMD con 1Gb de datos). En la frontera no hay cajeros, pero el mismo tipo al que le pagas la tasa le puedes pedir que te saque dinero. Hazlo todo de una, te ahorras 200 AMD de comisión pero sobretodo media hora de tiempo! Ya que sacas, ten en cuenta que en la mayoría de gasolineras y muchos restaurantes no aceptan tarjetas de crédito.

Apurando los últimos rayos de luz llego a Gyumri. Aprovecho que tengo datos armenios y que aquí booking no está capado como en Turquía para buscar hotel. Me parecen todos carísimos, pero acabo pillando uno muy chulo. Busco un sitio para cenar sin carta en ingles, sólo en armenio y ruso, así que un poco al azar un poco con la ayuda de google translate pillo unos pelmeni y un durum de cordero. Tres países en un día, no esta mal!

 

Chile

Orígen: Villa La Angostura (11:30h)           
Destino: Puerto Varas (18:30h) 
Km: 243.2          Tiempo: 4:11h      Consumo: 5.2 l/100Km
Alojamiento: Hostal Carla Minte 40000 CLP

He entrado en un cículo vicioso que he de romper de alguna forma. Por la noche llego cansado o con el tiempo justo de ir a cenar y no me apetece escribir el resumen del día. Sí me aptece, pero no me sale. Escribir no es sólo escribir, es también vaciar las camaras y cargar las baterías. Como no lo hago por la noche, lo hago por la mañana y entonces pasa que acabo saliendo al medio día y o me toca darme una aliza o no llego donde quiero llegar. Hoy el plan es hacer noche en Chiloé, pero visto las horas que salgo, me conformo con hacerla en Puerto Varas o Puerto Montt. Otra cosa es que está claro que he de cenar más ligero o me paso la noche dando vueltas y no descansando lo que toca.

Así pues, después de escribir la entrada de ayer pero sin haber descargado todas las fotos, me pongo en marcha para abandonar Argentina. Tengo ganas de pasar a Chile, aunque la previsión es de lluvias.  Voy a cruzar por el paso Cardenal Samoré, el segundo más transitado después del de Libertadores por el que tengo intención de volver a Argentina en enero. Para llegar a la frontera hay una preciosa carretera de curvas que sube de los 780 msnm a los 1305 msnm en los que se encuentra la frontera. Si bien la aduana y el control de pasaportes estan a unos 20km en ambos lados.

La primera imagen que me llevo de Chile me asusta. Un gran bosque de árboles secos aparecen tras la primera curva chilena. Menuda decepción! Si lo sé me quedo en la ruta 40. Pero a medida que avanza la carretera, el verde vuelve a poblar la vera de la carretera. Un verde mucho más majestuoso que el argentino, que a cambio tenía mayo variedad cromática. Arboles gigantes y helechos enormes abundan en todo lo que alcanza la vista. Tambien hay eucaliptus que perfuman el aire. Me recuerda a los bosques gallegos por los que hace unos años hice el camino de Santiago, pero mil veces más vastos.

Pasada la frontera, la lluvía ha hecho acto de presencía y parece que mi traje de agua no se comporta igual que bien que en Argentina y esta vez no auyenta la tormenta. Es una lástima que esté el clima así. No por mojarme, con el traje apenas lo noto, ni por la inseguridad del piso mojado, la carretera está muy bien asfaltada y ya no soy de correr, si no por la nieblina baja que esto provoca y que impide contemplar el paisaje como se merece. Si ayer me declaraba fan de la ruta 40, hoy no puedo hacer menos con la ruta 225 chilena. Buenas curvas, buen asfalto y el volcan Osorno a tu vera, todo y que no se ve.

En lo que más bien parece un paseo dominical, llego a Puerto Varas. Puerto Varas es la típica ciudad de costa a 56 msnm. Sí, de costa, aunque no con un mar sino con el lago Llanquihue. Y esto lo sé por el mapa, porqué si te acercas a su costanera y te dicen que estás en la Costa Brava , te lo crees!

Hasta Puerto Montt quedan unos 20km y hasta Pargua, donde se coge el ferry para cruzar a la isla de Chiloé, unos 80km. He cometido el error de sólo ponerme la chaqueta del traje de agua y llevo el culo mojado. Así que voy a volverme a proponer lo que hasta ahora no he cumplido. Hago noche aquí y mañana salgo pronto. Puedo estar en Pargua sobre las 10:30h y así estar en Chiloé a las 12h. Bajar hasta Castro, comer un poco de marisquito y volver a estar de vuelta al continente por la noche. Martes me llego a Osorno y cambio cubiertas, miércoles Pucón que dan sol y jueves rumbo Santiago.

Mato Grosso do Sul

Orígen: Cassilândia (8:30h)           
Destino: Ponta Porã (20:00h) 
Km: 776.4          Tiempo: 9:20h      Consumo: 6.3 l/100Km
Alojamiento: Hotel Internacional 75BRL

Creo que soy injusto con Brasil. El hecho de estar limitado en fechas, he de estar en Santiago el 15/12 como muy tarde, hace que uno tenga que escoger que ver. Mi prioridad para esta primera parte del viaje es la zona de Bariloche y Pucón. Eso implica que tenga que hacer etapas lo más largas posibles para llegar lo antes posible ahí y poder rodar lo máximo por esa zona. Eso implica que tengas que renunciar a muchas cosas por el camino. Mi paso por Mato Grosso do Sul ha sido fugaz. Hice que el GPS me llevara por donde me indicaba Google Maps. Pillé la BR-060 de nuevo, me escondí lo que pude bajo la minúscula cúpula y le di tantas vueltas al mango como la carretera y el aire me permitían. A ambos lados de la carretera se abrian multitud de caminos hacia la multitud de “fazendas” que pueblan la región. Multitud de caminos que me llamaban para meterme por ellos y ver a donde llevaban. Mi mente imaginaba las fotos que podría sacar ahí: la camara en el tripode, grabando como Paragaçu y yo nos comemos las pistas y desaparecemos en la inmensidad de los pastos bajo una nube de polvo. Pero mi objetivo era dormir hoy en Paraguay y esa ilusión futura hacía que ignorara los cantos de sirenas que llegaban de esos caminos. Ay, si lo hubiera sabido antes!

Sobre las 18:30 llegaba a Ponta Porã, “frontera” brasileña con Pedro Juan Caballero en Paraguay. Y lo entrecomillo ya que la frontera es tan sublime como la de Hospitalet y Barcelona: no existe! Una calle comparte frontera, siendo una acera Brasil, con la gente hablando en português, los rótulos en português y la comida, la música o el ambiente nocturno brasileño y el lado opuesto Paraguay, con la gente hablando en español, los rótulos en español y la comida, la música o el ambiente nocturno latino. Nada te impide pasar de un lado a otro, no hay control de pasaportes, no hay barreras, no hay metralletas. Eso sí, que no te ciegue la utopía de un mundo sin fronteras, la frontera existe! Así que para salir legalmente de Brasil y entrar legalmente a Paraguay, te toca firmar tu salida. Pero, si no hay un puesto fronterizo, ¿dónde firmas la salida? Ahí me acordé de Miguel Silvestre y su entrada “ilegal” a Panamá. Si no tienes sello de entrada, corre al primer aeropuerto a por él! Y así es, la salida de Brasil te firman en el aeropuerto de Ponta Porã. Los horarios del aeropuerto son de lunes a viernes de 8:00 a 18:00, con pausa para la comida, y fines de semana y festivos de 10:00 a 18:00 también cerrado durante el almuerzo. Una vez tienes el sello de salida, toca ir a Pedro Juan Caballero a sellar la entrada, pero como llegué tarde, no sé como es este proceso aún. Ay, si lo hubiera sabido antes!

Lo que tiene improvisar y cambiar la ruta para cruzar la frontera por otro punto es que no siempre llegas con toda la información necesaria. Había visto que la aduana paraguaya funciona hasta las 22h y no pensé en revisar los horarios de la brasileña. Confiado llegué “tarde”. Llegué tarde habiendo renunciado a perderme por esos caminos del Mato Grosso do Sul que tanto me incitaban. Pero llegar “pronto” por no haber perdido también tiene sus cosas. Y es que justo cuando llegaba al aeropuerto vi a un mochilero igual de perdido que yo. Era Miguel, de Benicarló. Curra el verano en Londres para juntar dinero para escapar del invierno europeo. Es su segunda vez en sudamérica con la intención de centrarse en Brasil y viene a Paraguay, el gran olvidado de sudamérica, un poco como yo, por un “pues ya que estamos, vamos a verlo”. Después de confirmar que estaba cerrado, le monto en la moto y vamos hasta la policía, donde nos confirman los horarios y que nos va a tocar dormir una noche más en Brasil. Le acerco a un hostel, donde no puedo dejar la moto a resguardo, así que me voy en busca de otro sitio donde quedanos Paraguaçu y yo no sin antes quedar a las 22h para echar unas birras, contarnos historias y quien sabe si montarlo mañana hasta Asunción.

PD: No, hoy no hay fotos. Es lo que tiene pillar la autopista y darle al mango! Eso, y olvidarte de vaciar la memoria de la camara  anoche ¬¬