De vuelta a la “carretera”

Origen: Barcelona (21:55h)           
Destino: Tuscania (20:59h +1)
Km: 47.0         Tiempo: 1:07     Consumo: 5.4 l/100Km
Alojamiento: Apartment Consalvi 45 EUR

Últimamente los viajes me salen más por casualidad que por plena voluntad. El viaje planeado para este año era Nepal en una Royal Enfield. Eso me permitía acercarme al objetivo de ver las 7 maravillas del mundo antes del 2020: aprovechando la escala veía el Coliseo y como primera parada en moto el plan era el Taj Mahal. Pero mis planes de viajes raramente se cumplen y con los nuevos cambios laborales se me hace imposible volar en noviembre a India como tenía planeado. Y, que improviso ahora? Si el objetivo es ver las 7 maravillas y me faltan las 3 más cercanas, pues vamos a Italia! Y es así como he embarcado rumbo a Roma pero amante de los “poyaque” como soy, vamos en búsqueda de algunas de las maravillas del mundo antiguo también así que de Italia saltaremos a Grecia y de Atenas a Turquía! Y la vuelta? Pues depende, pero me he comprado el mapa de Rumanía por si acaso! Empiezan seis semanas que me van a llevar lo más al este que he estado nunca en moto!

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Sobre las 22h estoy en el muelle F3 para empezar el embarque. La hora limite son las 22:30, con lo que espero no esperar demasiado cosa que no se cumple. Las motos somos casi las últimas en embarcar y lo hacemos tocadas las 24h. Es el ferry más largo que he hecho nunca, unas 20h de trayecto, así que me he pillado butaca para tener donde descansar. No es muy cómoda, pero mejor que la clase turista de los aviones y junto con la moto en bodega y el descuento que los miércoles hace Grimaldi se queda en 137,50€. Hay opciones más caras, en camarotes compartidos y más baratas, sin butaca reservada, pero creo que de volver a hacer el viaje repetiría este setup.

Después de una noche regulera, donde los tapones y el antifaz son un must si quieres dormir un poco, decido explorar un poco el barco: enorme! Un par de restaurantes, otras tantas cafeterias, sala de juegos, gimnasio y spa y una micropiscina en la cubierta superior bordeada por hamacas todas ocupadas. Mi consumo se reduce a un par de cafes (1,20€) ya que avisado por los comentarios que dicen que la comida es como las areas de servicio: cara y de calidad justita, me he pasado por el super antes de embarcar y me he regalado una cuña de gorgonzola, una botellita de garnacha  y algo de fruta para el desayuno. 

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Son las 19:30 que llegamos a Civitaveccia. Hasta Roma hay una horita aproximadamente, pero prefiero tomarme un día para llegar y aprovechar y ver Civita di Bagnoregio y el Castello Odescalchi de camino, con lo que la idea es dormir en Marta, a los pies del lago di Bolsena y mañana dedicar el día para dar un rodeo hasta Roma. Finalmente, después de consultar apps de reserva, acabo pillando un apartamento en Tuscania, un pueblito agradable que ademas está en fiestas!

Paraguaçu

Mucho ha llovido desde que planeé ir a Bolivia con la Scrambler y como siempre que llueve tanto, ningún plan se ha cumplido! Hay una regla no escrita que se me repite últimamente: me compro una moto, planifico un viaje largo con ella y mi empresa me pide que me mude. Consecuencia: el viaje se va al garete. Eso pasó en febrero, me mudé (mudaron) a Brasilia.

Se me hizo duro despedirme de mi Scrambler, con lo bonita que la tenía y el reto que hubiera sido ir con ella hasta a Bolivia, pero seguro que estará haciendo muy feliz a su nuevo amo y eso me permitió enamorarme de Paraguaçu. Paraguaçu fue la hija de Taparica, jefe de los tupinambás, y la mujer de Caramuru (Diogo Álvares Corrêa) . Paraguaçu es mi nueva Triumph Tiger 800 XCa, la que me ha acompañado en estos días en Brasilia llevándome a las grandes cascadas que rodean la ciudad por “trilhas” divertidísimas, haciéndome conducir de pie todo el rato derrapando a la salida de las curvas.

Todo estos buenos ratos compensan las peleas que hemos tenido, como cuando me llevó recto en esa curva o me hizo provar la arena suelta en una trilha. Nuestro compromiso es pleno, tanto que nos merecemos un viaje! Así que, si todo va bien, Paraguaçu me llevará en diciembre a Santiago de Chile permitiendome conocer Brasil, Paraguay y Argentina primero. Y depués de pasar la Navidad en casa,  me llevará al Caribe colombiano de Cartagena de Indias, rodando por Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela.

Sí, vuelve a ser una moto nueva; sí, vuelve a ser un gran viaje y sí, sigo trabajando en la misma empresa, la que ya me ha vuelto a pedir que me mude. Pero esta vez, tengo 4 meses antes de mudarme a casa para que Paraguaçu me acompañe en la conquista de América!