Kurdistan​​

Origen: Doğanyol (07:35h)           
Destino: Van (20:10h)
Km: 575.0         Tiempo: 8:21     Consumo: 5.2 l/100Km
Alojamiento: Doubletree by Hilton 335 TYR

Aquí amanece pronto y las cortinas tampoco tapan mucho, con lo que a las 5:30 la claridad me despierta. No he pasado una gran noche a pesar de ya llevar un par durmiendo poco, así que en lugar de remolear en la cama decido ponerme en marcha pronto; tengo por delante 10 horas de moto segun marca el GPS.

La ruta más rápida es recular 40Km y volver a pillar la autovia D300 rumbo a Van. Pero, aunque no viene en mi mapa ni en google, en el GPS consigo ver un paso sobre el Eufrates que no me obliga a deshacer camino; vamos por ahí! A los dos kilómetros de salir del pueblo, la carretera asfaltada pasa a estar en obras, siendo una pista en buen estado. Las pendientes son pronunciadas pero el suelo es firme y se sube facil, veremos la bajada.

Ya en lo alto veo por donde voy a poder cruzar el Eufrates, en la presa de Karakaya; ayer pasé por un desvio que me llevaba hacia ahí, que tal vuelta estoy dando! La bajada, sin safaltar obviamente, va a convertirse en la carretera más dificil que he hecho hasta ahora con Paraguaçu cargada: curvas de 180º al más estilo la subida al Cristo Redentor de los Andes, con un precipicio al borde que nada tiene que envidiar a la carretera de la muerte en Bolivia y un piso totalmente roto de agujeros y gravilla que hagan que el trampolin de la muerte en Colombia parezca bien asfaltado y a todo esto hay que sumarle que la pendiente en algunos tramos supera el 15%. En total han sido casi 3 horas para los apenas 40km entre subida y bajada.

Cruzada la presa, la carretera ya está asfaltada y me lleva enlazando curvas hasta la autovia. Por el camino (y durante todo el trayecto a Van) es notoria la presencia del ejercito. En cada pueblo, por pequeño que sea, hay un cuartel altamente fortíficado. Los accesos a los poblados estan controlados por vagonetas del ejercito redueciendo la entrada a un carril con barricadas en zig-zag. Ya en la autovia, pongo rumbo a Van, aunque por 40km de desvio puedo pasar por Batman y no puedo resistirme, quiero la foto!

Creo que Turquía es el país más calido por el que he ido en moto. Mira que recuerdo días a 44ºC (el máximo que puede marcar el reloj de Paraguaçu) en Paraguay o el norte de Colombia pero sólo notaba el calor (y en especial la humedad) cuando paraba; en marcha se iba cómodo. Aquí el calor es diferente, es seco, muy seco, me recuerda a “la seca” de Brasilia donde el aire quemaba. No hay forma de mantener el camelbag fresco, con lo que hago más paradas de lo normal en busca de agua fria. Y en cada parada se repite lo mismo: un interes y una amabilidad que no habia sentido hasta ahora en Turquia. La hospitalidad del pueblo kurdo te hace sentir como en casa, todos quieren ayudarte y tomarse un te contigo y aun más al decirles de donde eres.

La noche me pilla llegando al lago Van; aquí oscurece antes. Van es el lago más grande de Turquía, eso y que sus aguas sean saladas hace que aquí le llamen “el mar”. En una de las islas del lago, Akdamar, está la capilla palatina de la Santa Cruz, construida a principios del siglo X y que destaca por sus relieves y frescos. Para llegar hay que pillar un ferry por 15 TYR y luego pagar entrada a la isla de 10 TYR.

Nemrut​​

Origen: N38°38.984' E34°51.257' (08:13h)           
Destino: Doğanyol (19:03h)
Km: 588.1         Tiempo: 8:05     Consumo: 4.9 l/100Km
Alojamiento: DOĞANYOL TANRIVERDİ ÖĞRETMENEVİ 25 TYR

A pesar de tardar media vida recogiendo el campamento, está visto que no tener una cama ni wifi ayuda a ponerme en marcha mucho más pronto. Hoy toca casi 600km hasta Nemrut, la mayoría por (aburrida) autovía. He dormido poco y estoy cansado, pero el recuerdo de este amanecer hace que empiece a ver Turquía con otros ojos. 

No, las carreteras no me enganchan y la D300 que voy recorriendo casi des del primer día no ayuda: rectas infinitas cruzando campos inmensos de trigo o desiertos de rocas sin apenas vegetación. Es como una Castilla gigante o la ruta 20 argentina, todo junto. Pero llego a Malatya y todo cambia! Está es la Turquía que esperaba encontrar! Ya no hay turismo, sólo ganaderos y agricultores. Las carreteras se estrechan y contornean subiendo y bajando las montañas peladas del Kurdistan turco. Multitud de caminos polvorientos se cruzan invitándote a olvidarte de tu destino y perderte por ellos, total ahora ya hago acampada libre!

Nemrut ni sabía que existía antes de este viaje pero la foto me encantó y la quería en mi retina pero la he cagado y llego sin gasolina para explorar mejor las montañas. En Turquía has de ir con ojo con la gasolina cuando sales de las zonas más turísticas o “grandes”  ciudades. Muchas areas de servicio en la autovía sólo tienen diesel o gas, pero no sin plomo y esta vez he sobreestimado lo que me quedaba en el deposito. Vistas las ruinas, decido avanzar en lugar de hacer noche ahi, así que me vuelvo sobre mis pasos con la conducción más eficiente que se hacer hasta la gasolinera del cruce que me salté. Esto me ha roto los planes en cuanto a dormir, no tenía nada reservado (booking está capado aquí y no tengo datos en el movil) pero si había visto indicaciones de hoteles antes de llegar. El GPS me marca un hotel en un pueblito cerca, así que vamos a ver que tal.

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El pueblo es Doganyol y tiene 4600 habitantes según reza el cartel de la entrada, pero del hotel ni rastro! Un policía me ve dando tumbos y se ofrece a ayudarme: “No, aquí no hay ningún hotel” – me intenta decir con su poco de ingles. Le enseño el GPS y me dice que le siga. Esta claro que no es un hotel, pero no tengo ni idea de que es. Por el simbolo de la puerta pertenece al ministerio de educación, pero por 25 liras tengo una habitación doble con baño y aire acondicionado, con lo que me sirve! Que más se puede pedir? Ya puestos que te invitan cenar! Concedido! Llego a la plaza del pueblo después de una necesaria ducha y el recepcionista del “hotel” me hace señas para que me siente con él y sus colegas. Ninguno habla más que turco, pero las señas, google translator y una sonrisa te sacan de cualquier apuro. Por lo que me dice el más joven, soy el primer turista que recuerda haber visto en el pueblo, y todos quieren que me sienta como en casa. Compartimos te y me invitan a cenar; que diferente es el Kurdistan!

Bola extra: Las carreteras turcas estan llenas de estos coches de mentira para disuadir de las infracciones. Aun así, a mi me han cazado los de verdad por ir a 110 en zona de 90, con lo que tengo una notificación de multa por 230 TYR. Me pediran de pagarla al salir del país o será como la que me pusieron en Pasto?