Montenegro

Origen: Theth (9:30h)           
Destino: Dubrovnik (18:45h) 
Km: 291.8         Tiempo: 6:21            Consumo: 5.5l/100km    
Alojamiento: Sunset Beach Apartment 96 EUR

Me he quedado sin ver el blue eye pero es una caminata de unas 3 horas de ida más otras 3 de vuelta desde Theth. Acercándome con la moto se reduce a una de ida más otra de vuelta, pero, aún así, implica quedarme otro día en Theth, cosa que por un lado estaría encantado si no fuera por que la previsión para mañana es de lluvia y me da pereza conducir bajo la lluvia ahora que mi traje de agua no tiene la impermeabilidad que solía.

Como me dijeron ayer, son solo 16km de pista hasta llegar al asfalto. Lo que he descubierto mientras cargaba la moto es que iba a haber más tráfico del deseado: es la vía fácil de acceso a Theth y mucha gente llega a Theth caminando desde Valbona y luego contrata un coche que le lleve de vuelta a Shkodër. El tráfico en sentido contrario también es mayor del deseado pero por suerte me los cruzo en zonas cómodas. La llegada del asfalto mejora el piso, pero no hace la carretera más ancha o menos transitada. Aún así, las vistas del valle hace que sea una carretera increíble para ir en moto. Voy a echar de menos las montañas malditas, un imperdible si visitas Albania. 

Mi objetivo en Montenegro es Kotor. Situada en una increíble bahía de la costa Dálmata se puede llegar por la costa o cruzando el parque nacional Lovcen que es la ruta que yo hice. Lo bueno de llegar por esa ruta es que te encuentras con la imagen de postal de la bahía y las diferentes ciudades que pueblan la orilla; lo malo es que la carretera de acceso des del alto apenas hará los 3 metros de ancho y todos los autobuses de tours suben/bajan para traer a los turistas a observar las vistas, lo que crea unas caravanas importantes cuando dos coches se cruzan.

Kotor es preciosa: una ciudad medieval amurallada a los pies del mar. La bahía es idílica y sería el lugar ideal para pasar la noche si no fuera por que también es la ciudad más turística de Montenegro y esta llena de cruceristas y autobuses de viajes organizados. Es completamente agobiante, con lo que después de un paseo rápido por la ciudad amurallada sigo rumbo a Drubovnik. Seguramente habría sido más económico encontrar algún sitio intermedio para pasar la noche, pero la idea de hacer dos noches en el mismo sitio, quedarme en casa si llueve como se prevé y no tener que ir siempre cargado y corriendo, me apetece!

Pereira

Origen: Armenia (11:22h)           
Destino: Pereira (16:33h) 
Km: 115.0         Tiempo: 3:26     Consumo: 5.1 l/100Km
Alojamiento: Hotel Palma Viva 142500 COP

El plan me decía que hoy tenía que dormir en Cali, la capital de la salsa, pero yo no bailo salsa y Cali queda muy lejos y luego he de volver a subir para hacer bien el eje cafetero y… mil excusas mas! Excusas y seguramente me arrepienta, pero Cali se acaba de caer de mi programa de viaje. Me quedo en el eje cafetero, nuevo plan de hoy: Montenegro, Finlandia, Salento y Santa Rosa de Cabal para llegar a dormir a Pereira.

De Armenia sale una autopista hacia Pereira, pero mi objetivo es pisarla lo menos posible, así que siguiendo las indicaciones del chico del hotel me dirijo a Pueblo Tapao. El camino es asfaltado, entre fincas cafeteras y bananeras, muchas transformadas en hoteles rurales. Cerca de Montenegro está el Parque del Café, un parque de atracciones con temática cafetera, y PANACA, un parque con menos montañas rusas y más cultura cafetera; me salto ambos, mi idea es ir a una verdadera finca cafetera cerca de Manizales.

De Montenegro, el GPS me envia a Finlandia por un sendero de pista “levantada”. Se me hace difícil encontrar la entrada siguiendo las indicaciones del GPS, dibuja caminos donde no hay paso, pero preguntando consigo llegar ahí a pesar de la cara de sorpresa de los locales que no entienden que quiera ir por la peor de las rutas que hay hasta ahí. Son unos 20km de pista en buen estado en general, aunque algunos trozos tiene más piedra suelta. Finlandia tiene una plaza principal muy bonita, con grandes balconadas de madera y mucho colorido. No soy el único que sabe de esto y hay también bastantes mochileros. El cielo, que se ha mantenido amenazante toda la mañana, dice basta y empieza a descargar, así que aprovecho para hacer una pausa y tomar un café. Falta un poco más de una hora para el Colombia – Bolivia y los bares ya están bastante llenos de gente para ver el partido.

Cuando cesa la lluvia me pongo en marcha rumbo a Salento y El Valle del Cocora. Por ahí parece estar más despejado y llego a Salento sin mojarme, pero al entrar al valle se desata la tormenta. No tiene pinta que pueda ver mucho más adelante, hay algo de niebla y el cielo esta muy gris, así que me doy media vuelta huyendo de la lluvia rumbo a Pereira directamente. Esta cerca, hay buena carretera, asfaltada, estrecha y con curvas, así que mañana lo volveré a intentar!