Santa Cruz

Origen: Muyupampa (9:30h)           
Destino: Santa Cruz de la Sierra (18:00h) 
Km: 375.7         Tiempo: 6:43      Consumo: 5.5 l/100Km
Alojamiento: Hotel Boutique Aviador 45,90 USD

El día se prometía tranquilo. Me quedaban 50km de ripio hasta llegar a la carretera principal que lleva a Santa Cruz, la RN9, pero según me habían dicho, una vez superado el Inkahuasi todo era platito y fácil, en 2 horas debería estar en el asfalto.

El paso del Inkahuasi es espectacular. Hay buen ripio en general con algo de talco en las curvas, como ya va siendo habitual. Se suben unos 600 metros de curvas cerradas entre una inmensa vegetación subtropical. Me cruzo un par de motos de enduro llevadas por locales en sus trayectos diarios. Como se ha de disfrutar esta carretera con una de esas!! La bajada sigue siendo igual de hermosa, pero con tanto peso algo más exigente. Por suerte no hay mucho trafico. En la base se esta construyendo un túnel que evitara este paso como parte de la nueva carretera y el trafico de camiones y camionetas de empleados aumenta, más siendo casi la hora del almuerzo. De aquí al asfalto la carretera es más plana, ya no hay precipicios donde despeñarse pero a cambio hay mucha más arena, MUCHA para mi. Hay trozos de asfalto donde se ve el camino limpio y tramos de ripio que daría para ir más rápido, pero no te puedes confiar o te puede sorprender una buena zona de arena en algunos casos lo suficientemente profunda para complicar tu estabilidad.

Me ha costado casi 3 horas hacer los 50 km de la RN6 que me quedaban. El termómetro marca 38º pero estoy en Ipatí! Nunca me había alegrado tanto de tocar el asfalto! El cruce esta lleno de puestos de comida donde los camiones y autobuses que hacen la ruta a Santa Cruz aprovechan para hacer una parada. Yo le subo de nuevo la presión a las ruedas y ya que estoy ahí me acerco a Camiri a almorzar. Camiri cuenta con la hostería donde se alojó el Che de incógnito cuando llego a Bolivia, la Residencial Londres. En esa misma hostería se incautó meses después el Jeep de “Tania” (Tamara Bunke), única mujer en la gerrilla del Ñancahuazú, aunque ella logró escapar. También en Camiri es donde fueron retenidos el periodista y escritor francés Régis Debray y al pintor argentino Ciro Bustos, detenidos en Muyupampa y que acabarían confirmando la presencia del Che en Bolivia y activando así el interés de la CIA que envió un par de agentes para capturarlo. De la Residencial Londres no hay ni rastro. Creo que identifiqué el edificio por una foto de regencia que había visto, pero ya no esta activa ni tiene señales visibles que la identifiquen. Del casino de oficiales, donde fueron juzgados Debray y Bustos, tampoco había opción de visitarlos. Almenos el almuerzo estuvo bueno!

De Camiri a Santa Cruz son unos 300km de buen asfalto. Hay bastante trafico en la carretera, pero se circula cómodo. Como toda carretera asfalta en Bolivia, según mi experiencia, es de peaje, pero las motos no pagan y aunque no hay un paso habilitado para ellas, te puedes colar por donde puedas que no pasa nada. El mayor problema del trayecto es que la temperatura y la humedad suben bastante. La moto marca 43º y la humedad debe subir la sensación térmica unos cuantos grados más.

Santa Cruz es la principal ciudad de Bolivia con más del triple de población que La Paz. Voy a hacer dos noches, que después de la dureza de la RN6 necesito un descanso. También quiero ir a la Triumph de aquí. El pegamento que compré en Uyuni no ha aguantado y quiero ver si puedo reparar algunas cosas que no están del todo bien. Aquí he quedado con Ivan y Javier, de riders bolivia que me ayudaran con la planificación de los próximos días. La idea es ir a Vallegrande, ver como está para llegar a La Higuera y luego ya Cochabamba por la carretera antigua y de ahí La Paz.

Muyupampa

Origen: Padilla (8:30h)           
Destino: Muyupampa (18:00h) 
Km: 178.7         Tiempo: 6:09      Consumo: 5.3 l/100Km
Alojamiento: Hotel Cupesí 50 BOB

La salida de Padilla engaña. Si bien los primeros metros es un arenal, rápidamente la carretera esta recientemente asfaltada, pero no, no es así hasta Monteagudo. Los chicos del hostal me habían pronosticado tres horas hasta Monteagudo, que si estaba fuerte fisicamente me daba para llegar a Santa Cruz, pero entre risas comentaron entre ellos que haría noche ahí. Pues casi!

El asfalto termina rápidamente y empieza una carretera en construcción con buen ripio que me permite ir cogiendo confianza de nuevo. Pero cuando empiezo a subir marchas y ponerme de pie llegan las primeras curvas. La carretera, aunque ancha por la nueva proyección es muy revirada y el ripio deja paso a algunos bancos de arena. Pero lo peor esta por llegar! La carretera mantiene las curvas, pero gana pendiente y unos poderosos barrancos al margen. A cambio también gana en belleza apareciendo una selva subtropical frondosa. Lástima que la dificultad de la carretera no te de mucha opción a disfrutar del paisaje y es que quien la diseñó se le ocurrió una trampilla más, los bancos de arena no están aleatoriamente puestos, si bien hay algunos en las rectas, la mayoría están en las curvas. La primera regla de este tramo es: toda curva de 90º o más ha de tener arena, en el resto de la carretera es opcional. Pero hay una segunda regla más jodida aun: la cantidad de arena en la curva será directamente proporcional a la dificultad de esta. Así, cuanto mayor sea el ángulo de giro, menor el radio de la carretera, mayor el desnivel que salve y mayor la caída por el precipicio al borde de la curva (obviamente sin guardarrail), más arena tendrá la curva. A todo esto hay que sumarle pick-ups de las empresas que construyen la carretera subiendo y bajando como si participaran en el Dakar.

Han pasado poco más de dos horas y la carretera esta cortada hasta las 12h por trabajos en la vía. Me va bien el descanso. El coche de delante me dice que faltan aun tres horas para Monteagudo. El de detrás me dice que cuatro. Nadie sabe los kilómetros. Aquí en Bolivia, como ya me paso en su día en Perú, las distancias se cuentan en horas. El problema es que miran tu moto, te miran a ti y hacen una estimación de lo rápido que eres. Hasta ahora no han acertado demasiado en sus estimaciones, pero estoy cerca de conseguir un factor de conversión de lo que dicen a lo que tardo realmente. Aprovecho la parada para bajar un poco más la presión de las ruedas y comerme las dos barritas energéticas que llevo. He de aprender a perder 10 minutos y no salir en ayunas.

Temeroso de mi velocidad, dejo pasar a todos los coches que estaban esperando y salgo el último. Mal! Con la presión más baja voy algo más cómodo y por ende algo más rápido. Sigo sin ir a la velocidad de los coches, pero si voy más rápido que los autobuses y ahora me esta tocando comerme todo el polvo que levantan. Por suerte paran en un aldea cercana a almorzar. Yo me veo con fuerzas y tiempo de llegar a comer algo en Monteagudo. Aunque voy más cómodo, la dificultad del tramo no varía, si bien ya no hay camionetas de la obra, si hay camiones que suben y bajan a mover arena y rocas. Por suerte, después de hacerte comer mucho polvo, te dejan pasar a la salida de una curva, dejándote respirar de nuevo.

Llego a Monteagudo exhausto, famélico y deshidratado, así que en el primer letrero que encuentro donde sirven comida me paro. Sólo hay costillar. Bueno, no es lo que mas me apetece pero me comería cualquier cosa ahora. Eso pienso hasta que llega el costillar y su olor tira para atrás. Me como las patatas fritas, el arroz y la ensalada que lo acompañan y dejo las costillas para los perros que se han acercado al oler la comida. Es impactante la cantidad de perros famélicos que hay en Bolivia. Muchos en medio de la carretera, esperando que los coches y autobuses les tiren comida. Otros tantos en los pueblos, esperando en la puerta de restaurantes y tiendas que salgas con algo de comida que compartir con ellos.

De monteando a Ipatí, donde comienza el asfalto, son sólo 100km, deberían ser unas 2-3 horas, justo el tiempo de luz que queda. Con la panza llena me veo fuerte para llegar, así que me pongo en marcha. De nuevo la salida de Monteagudo engaña. Empiezas con un enorme arenal que te hace pensar que ni en broma serán esas 2-3 horas, pero luego mejor y aparece un buen ripio que te permite poner hasta quinta. Aún así no me fío y prefiero ir algo más lento. Me da algo de miedo encontrarme con una sacudida que me deje el hombro de nuevo fuera de juego. Son algo más de las 17:30 que llego a Muyupampa, ahora llamado Vaca Guzman. He hecho la mitad del camino, pero me voy a quedar aquí y mañana saldré temprano (espero).

Por Muyupampa paso la guerrilla de Ñancahuazu, liderada por el Che, antes de establecer su campamento un poco más al norte. Hace una agradable tarde de verano y la gente, igual que ayer en Padilla, sale a la plaza de armas a pasear y socializar. Las calles aledañas se llenan de puestos de comidas y los comercios siguen abiertos con sus propietarios sentados en las calles. Mucha más vida que hace un par de horas, cuando el sol aunque bajo, aun castigaba.

Buscando los pasos del Che

Origen: Sucre (9:45h)           
Destino: Padilla (18:00h) 
Km: 234.5         Tiempo: 5:36      Consumo: 4.5 l/100Km
Alojamiento: Hotel Padilla 40 BOB

Mi intención hoy era llegar a la Ruta del Che: ir a La Higuera donde lo mataron y a Vallegrande donde exhibieron su cadáver y fue enterrado. Si le preguntas a Google como llegar te da dos opciones con más o menos el mismo tiempo y los mismo kilómetros. Una opción, la principal, la que va por Aiquile, me da la duda de si ya han asfaltado el trozo de Aiquile – Saipina. Por lo visto es un ripio muy malo. Pregunto en el hostal me confirman que ese trozo siempre esta mal. La alternativa es ir hasta Tomina (asfalto) y de ahí meterte en la sierra. Pregunto y me dicen que suele estar bien, ripio, obviamente, pero que hay un autobús que hace esa ruta. Si un bus lo hace, yo también puedo!

Hasta Tomina son 150Km de buen asfalto. Curvas y contracurvas a una altura razonable. Pasando por pueblos pintorescos como Tarabuco que al menos hoy ha convertido sus calles en un mercado, mayoritariamente de artesanía para los pocos turistas gringos que se acercan. Sigo sin estar cómodo encima de la moto y prefiero tomármelo con calma, con lo que se me han hecho casi las 14h cuando llego a Tomina. Aprovecho para picar unas empanadas de queso super secas y llenar el camel-bag. De aquí a Vallegrande son 180Km, según google 5 horas, según el gps la mitad. Claramente no voy a llegar de día, pero puedo avanzar y ver donde me quedo, hay dos o tres pueblos por el camino. Un joven que vive en Sao Paulo se me acerca al ver mi placa, así que aprovecho para preguntarle el estado de la carretera. Me dice que hasta Villa Serrano esta bien pero luego hay que cruzar un río que viene crecido. Bueno, pues vamos a Villa Serrano y ya veremos. Bien? La salida de Tomina dirección Villa Serrano empieza con 5 kilómetros de carretera adoquinada con las piedras de la montaña que para un autobús será genial pero a mi me esta matando. Cuando acaba la “vía romana”, empieza un camino de tierra que sube la sierra. Es tierra y piedra suelta, con curvas en subida con una fuerte pendiente. Me cuesta pillar tracción y sobretodo me cuesta pillar confianza. Seguramente hace dos semanas me hubiera quejado pero me hubiera divertido. Hoy me esta haciendo sufrir demasiado. Aun así insisto, pero cuatro curvas mas allá me doy por vencido, por aquí no sigo! En realidad este camino no sale en el mapa; es un atajo para no llegar a Padilla y pillar la carretera oficial que si viene en el mapa, la 38. Aunque me cruzo con algún coche que seguro acorta por aquí, yo me voy a dar el rodeo de probar por la oficial.

De Tomina a Padilla la carretera principal tiene algunos tramos en obras, aun así el asfalto y los trozos en obra son de fácil circular. De Padilla la 38 vuelve a empezar con un trozo “adoquinado” aunque éste está más firme y voy más cómodo. Al acabar el adoquinado empieza una pista con piso firme, mejor que muchas por las que he rodado y por la que hace unos días hubiera “volado”. Hoy voy poco a poco, aunque me siento más cómodo que en el asfalto, pero voy con mucha más precaución. Parte de la confianza que gane en la 40 norte en Argentina supongo que se ha quedado en la Laguna Colorada. Igual no tanto confianza en mi o en Paraguaçu, más bien confianza en como va a responder mi hombro. Se que si me caigo no tengo fuerza aún para levantar la moto y un golpe contra una piedra algo más rápido de lo debido va a provocarme una sacudida en el hombro que me va a doler. Poco a poco voy vadeando charcos, riachuelos, roderas y animales sueltos en la vía hasta que llego a un río, no muy ancho, no muy profundo, pero un río. Nunca he vadeado uno así de “grande”. Estoy a 5 km de Villa Serrana pero si cruzo este, luego hay otro más grande. Hace unos días me hubiera lanzado a hacerlo e intentado grabarme en video, más viendo que una vaca lo cruzaba sin demasiados problemas. Hoy, solo y sin fuerzas en el brazo izquierdo, he preferido dar media vuelta.

Cansado llego de nuevo a Padilla. Veo un hotel en la plaza, pero mi idea es llenar gasolina y seguir por la 6 hasta lo más cerca de la 9 posible. La 9 llega a Santa Cruz y ahí puedo llegar a Vallegrande sin cruzar ríos, aso sí, estoy dando el rodeo de la vida. Lleno el deposito (a precio boliviano) y le pregunto a la chica. Son unos 230Km hasta Morenita, el empalme con la 9, pero ya no hay más asfalto. El siguiente pueblo “grande” es Monteagudo a unos 150km que la gente suele recorrer en unas horas. Llegaré de noche y no me apetece, así que me doy media vuelta y haré noche en Padilla. Mañana intentaré madrugar y ver donde llego, porque aunque en kilómetros es factible llegar a Santa Cruz (486Km), según Google son casi 10h.