Transalpina

Origen: Alba Iulia (10:32h)           
Destino: Petrosani (19:49h)
Km: 295.3         Tiempo: 5:57     Consumo: 4.9 l/100Km
Alojamiento: Casa Sofia 93 RON

La otra carretera con nombre propio en Rumanía es la Transalpina, es decir, la DN67C entre Sebes y Novaci. La verdad que despues de lo de ayer esta seguro me sabe a poco. Y así empieza, con una serie de curvas enlazadas mucho más rápidas que la Transfăgărășan y que si no fuera por el recuerdo de ayer haría que fuera una carretera de montaña excepcional pero hoy, con el recuerdo de esos paisajes aún frescos, me parecen una carretera de montaña sin más. No me apetece enlazar curvas, me apetece ir lento y deleitarme con un paisaje que me emocione y eso hoy no se lo encuentro a esta carretera.

Tanto es así que cuando llego al pantano de Oasa y veo que por la derecha lo bordea una carretera sin asfaltar prefiero pillar esa y olvidarme de la carretera que venía a hacer. Y es lo mejor que me podía pasar! Esa pista lleva al monstaerio ortodoxo de Oasa, que en el fondo no tiene nada del otro mundo, pero entrar y contemplar la viveza de las pinturas y la vida de los monges que ahí residen me da otro ánimo para afrontar el resto de la jornada. De ahí la pista se hace algo más rota y parece usada sólo por los madereros que trabajn la zona y algun “caçador de bolets“.

Pero parte de que lo bueno sea bueno es que ha de acabar y antes de lo que me gustaría me encuentro de nuevo en la “aburrida” carretera que me lleva hasta el no tan vistoso monasterio de Obârşia Lotrului. Igual sí que es igual de vistoso, o incluso más, pero a este llega todo el mundo que hace la transalpina y hay un montón de paraditas de miel, embutidos y souvenirs de madera y piel. Tambien hay algún coche vendiendo setas, algo parecido a camagrocs y algo parecido a… a… a setas. Me ha entrado un antojo de comprarme unos pocos y montar el hornillo y aprovechar que es la hora de comer. Los nubarrones negros me hacen desisitir de la idea del hornillo, pero acabo pillando medio kilo de “lo otro” por unos 2 euros al cambio; ya tengo cena!

Cuando planeé el dia, mi idea en este punto era abandonar la transalpina y meterme por las carreteras de montaña que salen de este cruce para ir a parar a Petrosani y mañana hacer la 66A hasta Serbia. Pero en esa dirección esta más negro y me da pereza mojarme, así que sigo por la Transalpina y luego ya subiré a Petrosani por la E79, atravesando el Parque Nacional Defileul Jiului. Y una vez más cambiar los planes es lo mejor que podría haber hecho. La carretera empieza a subir hacia Ranca y aquí las curvas rápidas se convierten en lo mismo que ayer, curvas que no sabes si enlaza o pararte a contemplar la belleza del paisaje. Este trozo si es lo que me apetece hoy!

Acabada la Transalpina me preparo para lo que, por ser una via europea, creo será una aburrida carretera por mucho que atraviese un parque nacional. Pero no, de nuevo una carretera que, aunque con mucho más tráfico que las otras carreteras menores, tiene unas vistas espectaculares y además esconde una sorpresa: el monasterio Lainici. Mucho más grande que los que he visto hasta ahora, la calidad y cantidad de las pinturas decorando tanto el exterior como el interior de los templos es digno de una parada.

Voy bien de tiempo, así que voy a mirar de adelantar kilómetros a ver si puedo dormir en Lupeni que parece que hay un par de hoteles que admiten tarjeta. No estan en el mismo Lupeni si no en lo alto de una montaña próxima que resulta ser una estación de ski donde no hay nadie para abrirme. No hay otra, me vuelvo a Petrosani que al ser más grande seguro que hay más opciones. Y así es, encuentro una pensión económica que me permite pagar a través de booking y donde puedo cocinarme mis bolets en el baño!