San Pedro de Atacama

Origen: San Pedro de Atacama           
Destino: San Pedro de Atacama 
Km: 110.3         Tiempo: 3:43      Consumo: 5.1 l/100Km
Alojamiento: Eden Atacameño 25000 CLP

Al final han sido tres días en San Pedro de Atacama. Sube la suerte cuando llegué de encontrarme con Mauro. Había llegado con Niklas y su plan era cruzar el sábado a Bolivia por el Hito del Cajón y llegar en dos días a Uyuni, casi los mismos planes que yo! Obviamente les pregunté si podía ir con ellos. Su ritmo es más alto que el mío seguro, pero para esta aventura les acompaña Massi, que tiene un ritmo similar al mío, así que afortunadamente no me ponen ningún problema.

Me había planeado una serie de excursiones para estos días de “descanso”: un tour al géiser del Taito y una visita al valle de la Luna. El primero iba a ser contratado, ya que al géiser se ha de ir a primera hora de la mañana, por una pista de ripio más o menos decente y a una temperatura de unos -5º, demasiado difícil para ir con Paraguaçu. Más o menos todas las agencias de San Pedro te ofrecen lo mismo: te recogen a las 4:30, visitas los géiseres, te dan de desayunar, te bañas en una poza de agua caliente y luego vuelves sobre las 12:30 a San Pedro con más o menos visitas. Los precios oscilan desde los 20000 CLP a los 35000 con la diferencia del tipo de transporte, el desayuno y la cantidad de gente en el grupo.

Después de perder el primer día publicando los post de los días sin conexión y con mucha pereza para hacer nada, no fue hasta ayer que me obligue a hacer el tour al géiser. La verdad que vale la pena, a pesar de dormir poco. Es el tercer grupo de géiseres más grande del mundo, extendiéndose hasta el sol de mañana en Bolivia. Luego, las paradas durante la bajada te regalan vistas excepcionales de la zona volcánica con las fumadoras del Putana y el Sairecabur presidiendo la escena. De vuelta se hacen paradas para ver la fauna de la zona: vicuñas, llamas y flamencos de los andes entre otros.

Por las tardes se está girando tormenta todos los días, pero en principio era mi ultima tarde, así que había que hacer algo. En principio había quedado con Massi para ir a la laguna escondida de Baltinache. Es una laguna con una concentración de sal mayor que el Mar Muerto, a unos 60km de ripio de San Pedro de Atacama. En teoría recogía la maleta al medio día, con lo que así podría aprovechar la tarde y conocer algo, pero la maleta no estaba lista y tenía que volver  a las 19:30 a por ella. Se estaba poniendo muy negro y hacía aire, con lo que el ripio no era tan fácil como lo esperado, con lo que el ritmo no era bueno y más teniendo que estar de vuelta a esa hora. Decido abandonar a Massi y volverme para hacer las compras que me faltan y cambiar a bolivianos los pesos que me quedan. De vuelta al hostel me encuentro con Mauro. Ha ido con Niklas a Calama a comprar aceite para su motor. Tiene una mala noticia: su moto se para y habrá de dedicar el sábado a limpiar el sistema de admisión. Puedo irme solo el sábado, como había planeado, o quedarme un día más en San Pedro e irme el domingo siendo un grupo de 4. Obviamente me quedo un día extra en San Pedro, así podré ver algo más.

Mientras Mauro trabaja en su moto, me voy al valle de la Luna. Y pensar que por poco me lo pierdo!! La entrada son 2500 CLP, 3000 CLP si vas por la tarde, y te da acceso también a la piedra del Coyote. Aunque el camino esta muy marcado y no te puedes escapar de la ruta, rodar por el Valle de la Luna es espectacular: cañones de sal, dunas, antiguos ríos que han cambiado el agua por la arena o crestas afiladas dan la sensación de estar rodando por la superficie lunar. La piedra del Coyote, junto al mirador de Kari, te da una visión elevada al valle.

Mauro ha solucionado sus problemas con la moto, con lo que mañana a las 7:30 estaremos saliendo hacía el Hito del Cajón. Pero una fuerte tormenta hace cambiar los planes nuevamente. Preguntando en una agencia de turismo, nos confirman que el paso esta cerrado por nieve y que es mejor llegar un poco más tarde, tipo las 9:30 que seguramente ya habrán abierto. La idea es llegar a Uyuni en dos o tres días, dependiendo de las condiciones climáticas y como estas hayan dejado una ya de por si maltrecha “carretera”. Estoy nervioso, aunque ir en grupo me da cierta tranquilidad y confianza. Mañana por fin a Bolivia!

En medio de la nada

Origen: Mendoza (10:00h)           
Destino: Villa Unión (19:30h)
Km: 578.9          Tiempo: 6:39h      Consumo: 5.5 l/100Km
Alojamiento: Hotel Cañon de Talampaya 733 ARS

 

Mendoza es la cuna de la liberación de América. Es de donde José de San Martin, el libertador de las américas, tramó su plan para combatir a los realistas, formó el ejercito de los Andes y partió rumbo a Chile y posteriormente Perú y Ecuador, donde cedió el mando a Simon Bolivar, para derrocar a los leales al régimen colonial. Pero esa Mendoza fue prácticamente destruida en su totalidad en el terremoto de 1861, donde murió el 40% de la población. Aprendiendo de la experiencia, un par de años después se refundó la actual Mendoza, a un kilometro al sudoeste de la antigua y pensada en la evacuación de la población en caso de nuevo sismo. Ahora, el centro, esta presidido por el parque Independencia y cuatro plazas que lo rodean. Son calles de edificios bajos donde es agradable y tranquilo pasear.

Después de una hora de recorrido “turístico” que el GPS decidió darme para salir de Mendoza, estoy de nuevo en la ruta 40 rumbo norte. Esta parte de la 40 no tiene nada que ver con el tramo que conocí en el sur, es una infinita recta aburrida con asfalto rayado que hace que Paraguaçu se muestre muy poco confiable, obligándome a ir más lento de lo que esperaba. El asfalto mejora al rato, pero el paisaje desértico se mantiene. Cruzo alguna “población” formada por cuatro casas bien separadas. Casas sin lujos, sin nada superfluo, una planta baja, un techo de uralita y dos ventanas. Que diferente ha de ser nacer aquí!

Cargo gasolina en el cruce con la ruta 150 para adentrarme en el parque provincial Ischigualasto. De camino me vuelvo a encontrar con Mick y Tanya, se lo están tomando con más calma de lo que me contaron en la aduana, así que seguro que vuelvo a rodar con ellos. El parque es conocido también como el valle de la luna, pero el acceso a los mayores atractivos esta cerrado y es necesario hacerlo con guía. El recorrido dura aproximadamente tres horas y si quiero llegar a Chilecito no me da tiempo. La visita al museo, donde hay esqueletos completos de dinosaurios, es gratuito y aprovecho para disfrutar de su aire acondicionado.

De aquí a Chilecito hay dos opciones: seguir por la 150 o tomar la 76 que atraviesa el parque nacional Talampaya. Por el parque es más corto pero más lento, seguro que también es más divertido! La 76 es una inmensa recta de unos 100km hasta Villa Unión, donde por suerte hay gasolinera ya que me quedan 130km de autonomía. El parque nacional es el mismo paisaje desértico, pero no esta vallado y los cauces de los ríos secos y los miles de caminos que puedes dibujar sorteando los arbustos no paran de guiñarme el ojo llamándome a adentrarme por ellos. Cantos de sirena que intentan alejarme de mi “objetivo” Chilecito. O igual mi objetivo no es llegar donde tenía previsto sino dejarme tentar por el camino? No hay duda, paro al margen y veo que la arena no está tan suelta como para no intentar circular por ella. Modo off-road y adiós a Chilecito! Que divertido es esto! Voy a hacerme la foto de postureo para que todo el mundo vea lo “aventurero” que soy! Zas! En arena has de mantener una velocidad más o menos elevada, eso evita que la rueda trasera (y más con tanto peso como llevo yo) se hunda y quedes atrapado. La teoría la sabía, es física básica, pero nunca lo había comprobado hasta ahora. Al ir lento para salir en la foto la rueda trasera se fue enterrando poco a poco en la arena hasta quedar clavado en ella. Iluso de mi, creí poder la moto sin quitarle todos los trastos y me dejé los riñones ahí mismo. Después de la dolorosa cura de humildad y entender que no soy tan fuerte, quito las maletas, el bidón, la bolsa trasera, tiro la moto al suelo como he visto en tantos videos, la vuelvo a levantar fuera del surco y salgo con ella al lado hasta una zona más dura.

Me ha costado casi una hora y un dolor en los riñones importante, así que cuando llegando a Villa Unión veo una piscina no hay opción a dudas. Mañana ya llegaré a Chilecito y hoy me quedo aquí a esperar a SS.MM. los Reyes Magos, bueno a Baltasar, los otros dos son mera comparsa.